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Consejo para los padres

Ya dormía bien y vuelve a despertarse.
No se puede considerar que un niño tenga problemas de sueño hasta pasados los seis meses. En este tiempo, el bebé está madurando y definiendo su reloj biológico. Y no es raro que pequeños de tres o cuatro meses que dormían casi de largo empiecen a tener despertares nocturnos, y éstos probablemente no sean por hambre.
Todos los menores de tres años despiertan con frecuencia al cambiar su ciclo de sueño. Sucede que unos necesitan reclamar al adulto y otros se vuelven a dormir sin ayuda. No hay que alarmarse ni pensar que existe un trastorno. Éstos pueden aparecer en función de la angustia que tenga el adulto y de lo que haga en los despertares del niño, pues éste habitualmente descubre que dejar de dormir es un buen momento para estar con mamá o papá, incluso para jugar.
Hay que pensar cómo se va a actuar cuando se levante para hacer siempre lo mismo. Si no es hambre es mejor esperar antes de intervenir, y observar (sin ser observados) es decir, sin que lo note el pequeño, qué es lo que hace el bebé. No pasa nada si permanece un momento despierto balbuceando en su cuna, puede que se vuelva a dormir sin que mamá tenga que hacer nada. Hay que darle tiempo, por lo regular suele ser una alteración pasajera.
Si el cambio en su ritmo de sueño es muy notorio y brusco, es aconsejable revisar cada una de sus actividades y situaciones diurnas para detectar si hay algo que lo esté alterando. Por otro lado, no debemos convertir el sueño en un castigo, si el nene no quiere dormir no importa; no obstante, tiene que permanecer en su cuna. Los padres deben saber poner los límites de horas y lugares, asimismo, ellos deciden qué hacer (dormir o no) en esas horas y lugares.
Acciones que debemos evitar a la hora de aplicar diciplina
En más de una ocasión cuándo estamos educando a nuestros hijos podemos cometer errores esto es normal, no se trata de buscar culpables, sí no de saber qué acciones, frases o situaciones es conveniente evitar para no dañar la estabilidad emocional de nuestros pequeños, dichos actos poco favorecedores a su formación, suelen ser cometidos sin la intensión de dañar, pero aunque no lo hagamos de manera consciente o con ese propósito, afectan a los niños, por eso es importante identificar cuáles de éstas acciones cometemos sin querer, para qué la próxima vez que queramos aplicar disciplina a nuestros hijos lo hagamos de una menos dañina y más productiva. Ten en mente evitar este tipo de acciones a la hora de corregir a tus pequeños:
• Decir calificativos negativos sobre su persona: "Eres un X o Z".
• Compararlos, de forma desventajosa, con otros niños o personas.
• Burlarnos de sus acciones, opiniones o gustos.
• Negar su derecho humano de ser cómo son y de expresarse cómo son.
• Observar nada más sus fallas sin reconocer sus logros.
• Ignorarlos cuándo necesitan sentirse amados por nosotros (Esto es diferente de ignorar los berrinches o formas inadecuadas de pedir atención, es necesario saber la diferencia entre ignorar a una persona e ignorar una conducta inapropiada).
• Poner a nuestros hijos a competir unos contra otros.
• Entrometernos en su privacidad sin dejarlos respirar (intrusión excesiva o sobreprotección).
• Darles reconocimientos sarcásticos: "Hasta que lo hiciste…" "Era lo mínimo que podías hacer…" "A tu edad…"
• Mostrar acciones inconsistentes: un día los castigamos por todo, al otro les perdonamos todo, un día exigimos que haga todo, al siguiente hacemos las cosas por ellos.
• Exigirles perfección o cumplimiento de expectativas, sin respetar su capacidad o su deseo de cumplirlas, y más aún si darles los recursos para que lo logren, enviando el mensaje: "Nunca es suficiente". Recuerda que el hogar es un terreno fértil para aprender a ser exactamente quienes somos: libres, importantes, capaces de una contribución en la vida y merecedores de recorrer un camino con dignidad, gracias a la comunicación que modelan los padres.
Guías para pensar bien
Para pensar de manera ordenada y organizada, se toman en cuenta los siguientes puntos:
1. Antes de comenzar una tarea o actividad es necesario tomarse un tiempo para reflexionar sobre ella.
2. Recordar los elementos de la tarea.
3. Planificar la tarea, para trabajar de forma ordenada.
4. No precipitarnos sobre las respuestas o las conclusiones, es mejor terminar la tarea bien que terminarla rápidamente.
5. Es importante pensar muchas ideas y alternativas para resolver el problema.
6. Una forma de buscar soluciones es pensar en todas las partes, objetos, personas importantes del problema.
7. Tratar de pensar en ideas inusuales, originales, poco corrientes.
8. Cada idea nueva se debe contrastar con la realidad para comprobar si es posible.
9. Si nos hemos encontrado "bloqueados" o creemos que nos hemos equivocado, debemos seguir pensando, nada de desánimos ni renuncias. Los problemas tienen solución si se les dedica el esfuerzo y el tiempo necesario.
10. Cuando te parezca que se han agotado tus ideas trata de ver o representar el problema de una manera diferente.
11. En algún momento de la tarea vuelve atrás y revisa las partes del problema para tener la seguridad de que no has olvidado algo importante o has pasado por alto algo curioso o extraordinario.
12. Aunque te parezca que has obtenido un bueno resultado con la solución propuesta, siempre debes comprobarlo.
¿Cuánto tiene que dormir?
Durante los primeros seis meses, los bebés hacen tres o cuatro siestas al día (un total de 4-5horas). Conforme crecen, van espaciando las comidas y también los ratos de reposo. A los seis meses, la mayoría sólo realiza una siesta por la mañana ay otra por la tarde. Estos descansos suelen mantenerse un tiempo, aunque cada vez son más cortos. Entre los 12 y 15 meses, los pequeños ya no duermen por la mañana. Asimismo, las necesidades de sueño carían de un niño a otro y lo mejor es respetarlas.
¿Lo dejo acostarse boca abajo?
Una vez que el lactante pueda girar sin ayuda y sea mayor a los seis meses, no es necesario insistir en que duerma boca arriba. Una de las teorías del síndrome de muerte súbita dice que está provocado por la autosofocación de un bebé que, durmiendo boca abajo, no es capaz de levantar la cabeza o cambiar de postura. Pero si el nene ya sabe girarse solo, este riesgo ya no existe. Al dejar que duerma en la posición que le resulte más cómoda, probablemente se despierte menos.
El sueño del bebé
En los primeros meses, el ritmo de sueño de los bebés está marcado por la alimentación. Después, su descanso empieza a organizarse de otro modo, con periodos de sueño más largos y predecibles, aunque la mayoría de los niños no duermen cinco horas seguidas sino hasta los cinco o seis meses. Durante el primer semestre de vida el pequeño tiene que madurar y definir su reloj biológico. No es raro que le cueste dormirse ni tampoco que se despierte a media noche. Por ello, no se puede considerar que un niño tenga problemas de sueño antes de cumplir los seis meses. Sin embargo, esto es uno de los temas que más desvelos provoca en los padres, prácticamente desde que el bebé llega a sus vidas.
¡No a los golpes!
Es obvio que no es nada fácil que un niño obedezca a pie juntillas de la noche a la mañana. Hay que invertir tiempo y contar con MUCHA PACIENCIA para lograrlo. Para quienes recibieron golpes en su infancia es normal recurrir a ellos para corregir, sin embargo, pegar a los niños con la idea de educarlos es un abuso y debe evitarse a toda costa. Experimentos coinciden en que no existe un solo motivo que lo justifique, ya que hacerlo enseña a los pequeños que los conflictos se solucionan por medio de la violencia. En realidad, los golpes quebrantan las relaciones y el vínculo emocional entre padres e hijos. ¿Cómo amar a alguien que nos lastima? Aparentemente funcionan, pero se sustentan en el miedo, es decir, el chico obedece por temor, no por convicción.
Todos a bailar.
A los niños les encanta moverse de aquí para allá, saltar, correr, no saben estar quietos, pero lo que más les gusta es jugar, sobre todo a esta edad que coincide con la entrada al colegio, donde inician otra etapa en su vida. Aquí comienzan a ser más sociales, todo el tiempo están conviviendo con otros niños, hasta en los juegos, que se vuelven más grupales; ya no sólo se trata de jugar con el primo o con el vecino. Pero al mismo tiempo empiezan a tener más obligaciones, como las tareas escolares, donde se ponen a prueba muchas de sus capacidades. Y aunque tienen un derroche de energía que parece inagotable, es conveniente que realicen actividades que les permitan un mejor desarrollo cognitivo y motriz, por lo que el baile es una excelente opción.
Asegura su salud visual.
Prematuros, un caso aparte. Por la alta posibilidad que tiene el prematuro (con menos de 37 semanas de gestación) de quedarse ciego, es obligatorio que se le realice una revisión de retina para saber el estado de esta capa interna del ojo y evitar (con cirugía, medicamentos o láser) que le crezcan los vasitos que la sangran o desprendan. El mejor plazo para este examen son 72 horas después de su nacimiento, sobre todo, si el bebé pesa menos de 1,500 gramos, si tiene soporte ventilatorio o presenta complicación por su inmadurez (hemorragias cerebrales, enterocolitis…).
1 año. Bebé conquistador.
Al año, tu pequeñito ya se da cuenta que es una personita un tanto aparte de ti, y de que en ese apartado hay un mundo por conquistar. El balance entre esta necesidad, la dirección y los límites que esto conlleva, será una constante negociación entre tú y él. Es una etapa de su desarrollo en la que muchos sí y demasiados no estarán a la orden del día. La primera vez que un niño dice no es un síntoma-afirma también la especialista en Trastorno por déficit de atención-no de rebeldía, sino de suma autonomía en donde él afirma "puedo pensar por mí mismo". Es sencillo, mamá sólo debe ver qué cosas quiere hacer su hijo: subirse al sillón, brincar en la cama, ir al baño solo. Si ello no implica peligro, ¡adelante! Montar cimientos donde se irá construyendo una personalidad segura de sí, confiada, independiente, estable, fuerte, firme; con gran capacidad de decisión. ¿Y qué pasas si tira la leche? Absolutamente nada. En este proceso de emancipación será hasta necesario que haya desastre, caos, embarradas y pintura de aceite en los zapatos de mamá. Toda conquista asume riesgos, enfatiza la especialista.
Cuentos para bebés
Seguramente tu bebé tiene un cuento favorito y le gusta que se lo leas una y otra vez. Esta actividad es buena para su aprendizaje, ya que, según un estudio de la Universidad Británica de Sussex, la repetición aumenta el vocabulario en los niños. En los resultados de la investigación se dio a conocer que los peques (de tres años de edad) a quienes se les leyó la misma historia varias veces, recordaban mejor las palabras nuevas, en comparación a aquellos a los que se les habían leído sólo varios cuentos. Así que lo importante no es el número de libros, sino la cantidad de veces que se los leas.
Soy buen padre.
La sociedad ha cambiado, y los padres también. Los padres de hoy son así: comprometidos y muy involucrados en la educación y formación de los nenes. Tareas como cambiar el pañales, preparar biberones, bañar al bebé o hacer que se duerma ya no son (cosa) de mamá. A los hombres les cuesta menos trabajo adaptarse a esa faceta de su vida, la que disfrutan al máximo en todos los aspectos.
Bebés gourmet
Señales de que su bebé está listo para comer sólidos.
*Mantiene su cabeza erguida y se puede sentar bien, aunque cuente con apoyo.
*Ya duplicó el peso que tenía la nacer.
*Cada día muestra más apetito o interés por los alimentos que comes.
*Logra mantener la comida en la boca durante un rato sin escupirla o expulsarla de inmediato con la lengua.
*Intencionalmente lleva sus manitas y juguetes hacia la boca para explorar tanto su forma como textura.
*Ya tiene seis meses. Se cree que una de las causas de la obesidad infantil, tan común entre los niños latinos, es interrumpir la lactancia demasiado temprano para darle alimentos sólidos antes de los seis meses.
Pintar es estimulante y divertido.
No importa la edad que tenga tu hijo, la pintura puede ayudarle de diversas formas no sólo a expresarse, sino también a desarrollar se motricidad fina. Ésta comprende todas aquellas actividades que necesitan de una precisión y un elevado nivel de coordinación, que son requeridos especialmente en tareas donde se utilizan de manera simultánea el ojo, mano, dedos. Una adecuada estimulación nos permite realizar algunas actividades, como rasgar, cortar, pintar, colorear, enhebrar, escribir, etcétera.
Padres e hijos vs. la obesidad.
Una manera sencilla de evitar la obesidad, tanto en los padres como en los hijos, es dormir bien -bueno-, además de comer sanamente. Tener un sueño reparador ayuda a regular el metabolismo, sin importar la edad. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Illinois, el descanso de calidad de toda la familia reduce el riesgo de que sus miembros tengan sobrepeso, pues se ha comprobado que dormir poco y mal, engorda. Además, su los papás dedican horas suficientes al descanso y realizan una rutina para ir a la cama, inculcarán estos mismos hábitos saludables en sus peques.
¡Todos a leer!
Se ha comprobado que aprender a leer a temprana edad influye en la inteligencia de los niños. La lectura favorece el lenguaje verbal de los peques. Investigadores de la Universidad de Edimburgo y del King College de Londres, en el Reino Unido, encontraron otro punto a favor de este hábito: dieron a conocer que entre más pronto aprenden a leer sus pequeñines, mejoran su pensamiento abstracto. Ahora que ya lo sabes, haz de la lectura una actividad diaria; aunque tu nene aún esté muy pequeño, tómalo entre tus brazos y léele un cuento, escuchar tu voz lo relajará y con el paso del tiempo hará que se interese aún más en esta nueva empresa.
Valores: "sentido del esfuerzo en casa".
Muchos padres nos volcamos en dar a nuestros hijos todo lo que nosotros no tuvimos de pequeños. Sin embargo podemos perder el equilibrio y convertirlos en seres que difícilmente toleran la adversidad, pues adsorbemos por ellos muchos esfuerzos que deseamos evitarles.
Con nuestros hijos es adecuado adoptar la actitud de entusiasmo ante el esfuerzo y valorarlo. En seguida algunas recomendaciones para fomentar el esfuerzo.

1.- Asociar el esfuerzo con palabras agradables como "campeón", "héroe", "valiente", "bravo", y "estamos orgullosos".
2.- Crear los hábitos en pequeños pasos. No exigirles demasiado, todo de acuerdo a su edad y capacidades.
3.- Desactiva la queja y ayúdalos a concentrarse en la manera en que harán algo nuevo.
4.- Compartir el esfuerzo es facilitar la carga para todos. Todos pueden cooperar en casa en una misma tarea y en equipo terminarla mas pronto.
5.-Tolerancia a la frustración; ya que muchas veces a pesar de nuestro esfuerzo, no sucede lo que uno quiere, hay que saber luchar y saber esperar otra oportunidad.
¿En qué momento es recomendable fomentar la lectura en los hijos?
El hábito lector está significativamente relacionado con el rendimiento académico. Los niños que son lectores obtienen mejores resultados escolares, confían en sus capacidades académicas, son más creativos, tienen una gran imaginación, por lo tanto resuelven problemas de una mejor manera.
Es necesario fomentar la lectura desde pequeños, no existe una edad específica para comenzar, podemos iniciar con pequeños cuentos desde que son bebés, de esta manera nuestros hijos lo verán como una actividad de la vida cotidiana.
Sin embargo aunque no existe una edad exacta para fomentar la lectura en nuestros pequeños, es necesario que tomemos en cuenta su edad a la hora de seleccionar el libro que se va a leer. Durante los primeros tres años de vida son recomendables los libros con escenas cotidianas que les permitan adquirir vocabulario, este tipo de libros suelen tener texturas, sonidos, o son interactivos de una u otra forma.
A medida que el niño crece el texto y las ilustraciones se van equilibrando, mientras más años tenga nuestro hijo, decrecerá la necesidad de tantas ilustraciones.
Es importante saber en qué etapa del aprendizaje de la lectura y la escritura se encuentran ya que los niños tienen diferentes ritmos de aprendizaje. Necesitamos saber que temas les gustan a nuestros pequeños para buscar libros que hablen sobre dichos temas, sean adecuados a su edad y al nivel de aprendizaje lector, si no tomamos esto en cuenta nuestro niño lo puede ver como un castigo dado que se percibirá como una actividad compleja y aburrida.
Formas de fomentar la lectura en nuestros pequeños:
• Leer frecuentemente a los niños desde que son pequeños.
• Invitarlos a que lean los pequeños letreros que nos rodean.
• Tener variedad en los libros que se leen.
• Que vean a los adultos leyendo, ya que los niños aprender de las acciones que ven.
• Leerles de 10 a 20 minutos antes de dormir.
• Llevarlos a bibliotecas y librerías.
• Dejar que nuestros pequeños seleccionen los libros que quieren leer de acuerdo a su edad.
• Mantener los libros al alcance de su mano.
• Enseñarles a buscar libros en librerías y bibliotecas.
• Utilizar libros que vayan representando cierta dificultad de acuerdo a su edad, para que ellos sean conscientes de su avance como lector.
• Y el más importante si lo hacemos como una actividad familiar, no sólo ayudaremos a fomentar la lectura si no también los lazos familiares.
Habilidades sociales para hacer amigos y amigas: pedir ayuda y prestar ayuda
Ayuda: se contempla en dos vertientes, pedir y prestar ayuda. Pedir Ayuda significa solicitar a otra persona que haga algo por ti ya que tú solo no puedes hacerlo. Prestar Ayuda supone hacer algo a otra persona por que no puede hacerlo ella sola y nos pide directamente que la ayudemos o, vemos nosotros que necesita ayuda.
Para pedir ayuda los pasos a seguir son:
1. Asegurarse de que se necesita la ayuda. No se puede hacer solo/a.
2. Determinar qué personas nos pueden ayudar y elegir de entre ellas a las que pensamos que nos puede ayudar mejor.
3. Acercarse a la persona, saludar y formular la petición de ayuda mediante expresión verbal adecuada y lenguaje corporal congruente con lo que decimos. Haya que expresar lo que necesitamos:
* De forma clara y específica. "Hola Matilde, ¿podrías ayudarme a terminar este trabajo de matemáticas que no sé cómo hacerlo?".
* Explicando la importancia que tiene para nosotros lo que necesitamos. "Tengo que entregarlo mañana y no se terminarlo; si no lo entrego me van a suspender".
* Utilizando un tono amable y cordial: sonrisa, expresión facial de acercamiento, gestos cordiales.
* Como petición, no como exigencia (pedir, no exigir).
4. Agradecer y valorar cordialmente la ayuda recibida. Decir frase de agradecimiento y algún cumplido o alabanza. "Te lo agradezco muchísimo. Eres muy amable; da gusto tener compañeras como tú".
5. Buscar otras alternativas cuando la otra persona nos niega la ayuda. Por ejemplo volver a repetir la petición de ayuda explicando más las razones, buscar otra persona.

Para prestar ayuda a otra persona que nos lo ha pedido, los pasos a seguir son:
1. Escuchar atentamente a la otra persona para entender bien lo que necesita.
2. Hacer lo que la otra persona necesita.
3. Hacerlo de tal manera que la otra persona se sienta cómoda.

Para prestar ayuda otra persona por que interpretamos que necesita ayuda, aunque no nos lo haya pedido, hay que:
1. Acercarse a la otra persona y preguntarle si necesita ayuda.
2. Si nos dice que sí, hacer lo mismo que cuando se responde a una petición de ayuda.

Para negarse a una petición de ayuda, es preciso:
1. Prever las consecuencias que puede traer el negarse.
2. Exponer las razones de la negativa. Disculparse ante la otra persona.
3. Remitirla a otras personas que la puedan ayudar.
Comunicación sana
La comunicación es un proceso que se logra a cada momento y como padres de familia es una lucha continua por mejorar, corregir, expresar y escuchar las señales de nosotros mismos y de los demás. A través de la comunicación ejercitamos la maravillosa tarea de dar y recibir amor.

1.-Integrar valores a la familia como la cordialidad y la cortesía al hablar.
2.-Siempre utilizar por favor y gracias.
3.-Empatia y calma para reaccionar en casa. Todos actuamos por razones humanas según nuestros pensamientos, sentimientos, necesidades y creencia.
4.- Respeto, fijar limites sin ofender, insultar o agredir.
5.-Presta atención con gusto a las expresiones de tus hijos, evita juzgar o calificar.
6.-Practicar no irse a dormir con asuntos pendientes que desean comunicar.
7.-Practicar la libertad de expresión.
Inseguridad infantil
La inseguridad se puede manifestar a través de diversos comportamientos como el apegarse a las personas, o niños que se desviven por complacer a los adultos y que en apariencia son excesivamente obedientes, tienen sentimientos similares de inseguridad. Buscan aprobación en una forma que a menudo es muy reforzada por los adultos que los rodean.
No siempre es fácil encontrar el origen de la mala auto-opinión de un niño. A veces los mensajes que ha recibido son muy vagos y sutiles. A veces el niño los adorna con su propio material de fantasía. A veces resultan de o son reforzados por situaciones y acontecimientos sobre los cuales los padres no tuvieron control o nunca supieron.
Pautas básicas para que los padres refuercen los sentimientos de seguridad de sus hijos:

• Escuchar, reconocer y aceptar los sentimientos del niño.
• Tratarlo con respeto. Aceptarlo como es.
• Hacerle elogios específicos.
• Ser sincero con él.
• Usar mensajes "Yo" en lugar de mensajes "Tú": "yo estoy molesto por el ruido de tu tocadiscos", en vez de "tú eres tan bullicioso".
• Ser específico en las críticas, en lugar de "tú siempre...".
• Darle responsabilidades, independencia y la libertad de elegir.
• Involucrarlo en la resolución de problemas y la toma de decisiones que atañen a su propia vida.
• Permitirle experimentar, perseguir sus propios intereses, ser creativo o no.
• Recordad el principio de unicidad.
• Ser un buen modelo.
• Darse cuenta de que es bueno apreciarse.
• Evitar ser criticón, dar muchos "deberías" y consejos innecesarios.
• Tomarlo en serio.
• Los niños con baja autoestima necesitan muchas actividades que involucren experiencias sensoriales y que se centren en las semejanzas y diferencias entre ellos mismos y los objetos, animales, personas, frutas y vegetales. Mediante una percepción de las diferencias pueden comenzar a verse a sí mismos con una nueva apreciación y empezar a ver y acercarse a los demás y contactarse con éstos bajo la misma luz.
• La percepción del cuerpo es básica para la autoaceptación.
• La imagen corporal es un aspecto importante de la autoaceptación.
Reglas básicas de convivencia.
Desde que somos pequeños aprendemos ciertas normas básicas que ponemos en práctica día a día, asimismo cuando estamos en contacto con niños intentamos recordárselas en las diversas situaciones que se les olvidan, para enfatizar la importancia de las mismas, tales como: "gracias", "por favor", "pedir permiso", etc.; dichas normas o reglas que en ocasiones damos por sentadas ayudan a tener una convivencia sana en las distintas áreas en que nos desarrollamos: escuela, casa, trabajo, relaciones sociales.
Aquí te dejamos estás reglas básicas para facilitar dicha convivencia.

*Sí llegas a algún lugar: Saluda.
*¿Te vas? Despídete.
*¿Recibes un favor? Agradece.
*Sí prometes algo: Cumple.
*¿Ofendes? Discúlpate.
*Sí no entiendes: Pregunta.
La asertividad: una habilidad social indispensable.
La asertividad es una habilidad social que permite expresar lo que se piensa, se siente, se desea, o se necesita de una manera clara y oportuna. Se ha definido como la herramienta indispensable para hacer valer los derechos propios diciendo lo que necesitamos, creemos, sentimos y pensamos de manera clara, directa, firme, sin agredir, respetando los derechos de las otras personas.
Implica defender los derechos de uno mismo sin perjudicar los de otras personas, ser capaces de decir sí o no con firmeza, así como expresar lo que queremos decir en lugar de lo que se "supone que deberíamos decir".
La asertividad es una gran herramienta, ya que nos proporciona una doble satisfacción: por un lado nos ayuda a establecer relaciones sanas con los demás y por el otro nos demuestra que somos capaces de afrontar adecuadamente los conflictos o adversidades que se presentas dentro de las relaciones sociales. Así mismo impide que otras personas nos impongan sus órdenes cuándo éstas vayan en contra de nuestros principios, deseos, valores o de nuestra voluntad.
La asertividad te permite decir lo que piensas y luego actuar en consecuencia, haciendo lo que consideras más apropiado para ti mismo, defendiendo tus propios derechos, intereses o necesidades sin agredir u ofender a nadie, ni permitir ser agredido u ofendido, evitando situaciones que causen ansiedad.
Y tú ¿estás formando a tus hijos en la asertividad?
Bebés bilingües
En la actualidad dominar más de una lengua es una necesidad más que una opción y si aprende desde pequeño, mejor. Se dice que hay que alejarse de las cosas comunes, pero en este caso utilizar la conocida frase "los niños con como esponjitas, porque absorben todo" , viene muy bien para tratar de comprender cómo un bebé es capaz de aprender varios idiomas, mejor y más rápido que los adultos. La ciencia explica que está relacionado con la plasticidad de su cerebro, con el desarrollo neuronal, el cual se encuentra al máximo en los pequeñines.
Estudios sostienen que los niños expuestos a varios idiomas son más creativos y desarrollan mejor sus habilidades de resolución de problemas.
Un pequeño equilibrista.
El equilibrio proporciona conciencia espacial, es decir, una relación correcta entre el cuerpo y lo que nos rodea.
No es bueno ni debes acelerar la adquisición del equilibrio de tu pequeñín, pero sí puedes echarle una manita con algo muy simple: permitiéndole practicar el movimiento. Si colocas un objeto a cierta distancia (no muy lejos, pero tampoco a su alcance) el peque se esforzará por ir a recogerlo.
Los bebés no nacen con la capacidad del equilibrio. El equilibrio corporal se gana con esfuerzo y práctica. Y no se alcanza del todo sino hasta los cinco años. Un nene que camina, salta y monta un cochesito, ha tenido que esforzarse mucho, pasado por un largo proceso madurativo y, sobre todo, por un duro entrenamiento que empieza muy pronto. Los primeros pasos son una muestra muy gráfica de cómo consigue el pequeño controlar su cuerpo y el equilibrio.

EL EQUILIBRIO NO ES UN SENTIDO INNATO.
El pequeño alcanzará esta habilidad con práctica y tesón, y gracias a las muchas caídas y tropezones. Son inevitables y lo llevarán a descubrir con qué partes de su cuerpo tiene que hacer fuerza para mantenerse sentado, gatear, caminar, correr, saltar de cojito, pedalear… El balanceo permite que madure su sistema nervioso, el cual empieza a desarrollarse desde que está en el útero materno para finalizar en los primeros años.
Papá está con nosotros.
SU PRESENCIA Y SU RESPALDO EMOCIONAL NO SÓLO ES IMPORTANTE PARA LA MAMÁ, TAMBIÉN PARA EL RECIÉN NACIDO.
La mayoría de las mujeres quieren estar con su pareja cuando llega el gran día. Han decidido tener un hijo juntos y desean que él participe en todo momento del embarazo y el parto. Su presencia proporciona seguridad y confianza y ayuda a superar los temores inevitables en ese trance. Además, es un derecho que tienes. Para el papá es un placer compartir la espera y el nacimiento del bebé, aunque a veces tenga que enfrentarse a situaciones desconocidas que se escapan de su control. El nacimiento de un hijo supone, además de una enorme satisfacción, una gran fuente de estrés para los dos. Es un momento vital en el que todos sus sentidos están alerta.
Estar acompañada por un ser querido durante el parto (ya sea la pareja o cualquier persona de confianza) no sólo es positivo en los planos afectivo y emocional, sino que hay estudios que demuestran que sus beneficios tendrían una base fisiológica.
El destete
Además de proporcionar alimento el pecho es un estímulo para el cerebro del bebé, una muestra de amor incondicional. La consecuencia de que muchas mujeres abandonan la lactancia porque creen que es incompatible con la vida laboral, pero no es así. Si optas por el destete, lo mejor es hacerlo poco a poco, así resultará más fácil para ambos.

1. Conviene ir sustituyendo las tomas de forma gradual, tres semanas antes de la incorporarse al trabajo. Se puede quitar una toma y cambiarla por un biberón de formula y seguir con esa rutina varios días.
2. El organismo materno va asumiendo poco a poco los cambios para reducir la producción láctea.
3. Hay que evitar extraer la leche, únicamente cuando la acumulación en el pecho produzca incomodidad sacando sólo la cantidad necesaria para aliviar las molestias. Si se extrae la leche hasta vaciar el pecho se estimulará la producción de leche y se produce el efecto contrario. Cuando el niño cumple el medio año de vida puede empezar a ofrecerle otros alimentos. Es importante que cuando llegue esta etapa lo hagamos de forma gradual sustituyendo unas tomas por alimentos y otras por leche de formula.
El niño aprende escuchando
Su niño aprende oyéndolo hablar a usted. Escuchando aprende el significado de muchas palabras y comprende muchas cosas, cuando el niño pueda oír los sonidos que se producen en la calle será capaz identificar que produce ese sonido ya sea un camión, un automóvil, una motocicleta, o un avión.
Si su niño sabe los sonidos que producen los animales. También los ruidos que puede escuchar en la casa como por ejemplo el timbre del teléfono, la licuadora, la televisión encendida, el timbre de la puerta, poco a poco el oído de su niño se va a ir adiestrando para discriminar y reconocer los sonidos fácilmente. Con este adiestramiento será más fácil que cuando el niño comience a leer podrá elegir palabras que rimen o tengan un sonido parecido. La habilidad que tenga para oír lo ayudará a leer mejor.
Pasos para establecer iniciaciones sociales con éxito
Las iniciaciones sociales significan: encontrar a alguien y pedirle que juegue, hable o realice una actividad con nosotros.

Componentes de la habilidad:
1. Decidir y /o encontrar con qué niño o niña se quiere hablar, jugar o hacer algo.
2. Elegir el momento y lugar adecuado.
3. Acercarse a la otra persona, mirarla y sonreírla.
4. Decir o hacer algo que ayude a iniciar la interacción y hacerlo de tal forma que sea muy probable que la otra persona responda positiva y agradablemente. Por ejemplo: Saludar: ¡hola!
Presentarse: yo me llamo…, mi nombre es…
7. Para entrar en conversación, pedir información a la otra persona, hacerle una pregunta: ¿cómo te llamas?, ¿dónde vives?, ¿cuántos años tienes?, ¿vas para casa?, ¿eres nuevo?, ¿en qué clase estás?, ¿de dónde eres?...
8. Hacer una invitación explícita: ¿quieres jugar conmigo?, ¿te gustaría ver este libro nuevo que tengo?
9. Una vez que se ha iniciado el juego, la conversación o la actividad con el otro niño, hay que contestar y responder adecuadamente a lo que va diciendo y pidiendo y hay que tratar de mantener la conversación, el juego o la actividad de forma que resulte agradable para ambas personas y las dos estemos a gusto y lo pasemos bien.
10. Si la otra persona no nos responde o nos rechaza y nos da una negativa y no quiere jugar o hablar con nosotros, algunas alternativas posibles son: insistir, cambiar la táctica, pedir que juegue o haga algo diferente, buscar a otra persona.
Habilidades sociales: cooperar y compartir
Cooperar y compartir:
Cooperar: supone que dos o más niños toman parte de una tarea o actividad común que implica reciprocidad de conductas (motoras o verbales),
intercambio en el control de la relación (unas veces dirijo yo y otras la otra persona) y facilitación de la tarea o actividad. Compartir: implica principalmente ofrecer o dar un objeto a otra persona, utilizar conjunta y coordinadamente un objeto, prestar lo propio a los otros y pedir prestado a otros.
Para cooperar y compartir con otros niños y niñas hay que hacer muchas cosas entre las que señalamos:

1. Intercambiar recíprocamente el control de la interacción, actuar por turnos. Tomar la dirección de la actividad y después pasarla.
2. Participar activamente en la actividad facilitando su desarrollo. Por ejemplo, ofrecer sugerencias para el juego o la actividad, asignar roles ("yo seré… y tú harás…"), aceptar sugerencias y peticiones de los demás, aportar ideas nuevas que mejoran el juego o la actividad, proponer iniciativas de juegos, secundar iniciativas de los otros.
3. Pedir ayuda y ser sensible a las necesidades de los otros. Ofrecer apoyo, ayuda y responder a las necesidades detectadas y a las peticiones de ayuda.
4. Dar ánimo, ofrecer reforzamiento y elogio.
5. Seguir las normas o reglas establecidas en el juego, conversación o actividad.
6. Participar en la interacción con un tono amistoso, cordial y positivo de forma que el contacto llegue a ser agradable y mutuamente satisfactorio y todos los participantes disfruten de la relación.
7. Ser buen ganador (aceptar el éxito) o perdedor (aceptar el fracaso, la derrota, felicitar al ganador).
8. Ofrecer y prestar tus objetos personales a los otros.
9. Utilizar adecuadamente los objetos que te prestan los demás.
Habilidades de solución de problemas interpersonales
La estrategia general para solucionar un problema interpersonal contempla los siguientes pasos:

1. Controlar el impulso inicial.
2. Identificar y definir el problema. Significa reconocer que existe una situación conflictiva con otra/s persona/s y supone además, especificar exactamente cuál es el problema. Para lograrlo podemos preguntarnos: ¿Cuál es el problema?, ¿Qué hizo/ dijo la otra persona?, ¿por qué crees tú que hizo/dijo eso?, ¿Cuál fue el motivo?, ¿Qué piensas tú que causó el problema?, ¿Cómo te sientes?, ¿Cómo crees que se siente la otra persona?
3. Buscar muchas alternativas de solución. Para encontrar las alternativas podemos preguntarnos lo siguiente: ¿Cómo se puede resolver el problema?, ¿Qué se puede hacer y /o decir para solucionar el problema?, ¿Qué otra cosa se podría hacer?
4. Anticipar consecuencias para cada solución prevista. Se puede preguntar lo siguiente: Si yo hago… ¿qué puede ocurrir después?, Si la otra persona hace… ¿qué puede ocurrir después?
5. Elegir una solución. Para elegir la solución se proponen las siguientes preguntas: Esta solución, ¿Es una buena idea? ¿Por qué?, ¿Es peligrosa?, ¿Atenta a la seguridad física de alguno de los implicados?, ¿Esa solución es justa?, ¿Cómo afecta a la otra persona?, ¿Cómo se va a sentir?, ¿Se tienen en cuenta sus derechos?, ¿Cómo te hace sentir a ti esa solución?, ¿Qué consecuencias tendrá a corto y largo plazo para la relación con la/s otra/s persona/s?, ¿Es una solución efectiva?, ¿resuelve el problema?, ¿soluciona este problema creando otro u otros problemas?,
6. Poner en práctica y probar la solución elegida.
7. Evaluar los resultados obtenidos.
La coherencia
Por regla general los adultos poseen mayor capacidad y discernimiento que los niños, y éstos confían en que sus padres, sobre todo, les explicarán el mundo que les rodea. A medida que el niño crece, los padres les proporcionan una imagen, no sólo de quienes son él y ellos, sino también del mundo en general. El niño sano observará cómo reaccionan para determinar si vale la pena interactuar con gente que acaba de conocer y los utilizará como base para explorar y conseguir información acerca de su propia actividad.
Todo el mundo sabe que la coherencia es deseable, sobre todo a la hora de fijar límites, pero vamos a ver qué interfiere con ella. La razón más sencilla de que dos padres sean incoherentes es que mantengan diferentes puntos de vista.
Mensajes confusos por parte de mamá y papá, producen diverso efectos. Un niño mayor y seguro aprende con el tiempo que papá y mamá pueden ser distintos del abuelo y la abuela. Aceptará que en cada casa existen normas diferentes. Sin embargo, si no es demasiado seguro y existe una auténtica pugna entre el bebé necesitado y sus facetas más evolucionadas, tal vez se sienta perplejo e inseguro, sin saber nunca si su petición le será concedida. En su mente sería como si siempre le fueran a decir quizá. Es posible que se sienta exasperado, se irrite y angustie, como si anticipara la retirada del chupete incluso cuando se lo dan, y quizá lo pida y se aferre a él más de lo que lo haría si las normas de los adultos fueran más claras.
Tales conflictos suelen ocurrir entre los padres, así como entre éstos y los encargados de cuidar de sus hijos. Sin embargo, existen diferentes sentimientos, no sólo entre personas que disienten o sustentan distintos enfoques y creencias, sino también dentro de nosotros mismos. En ocasiones creemos que no hay nada de malo en un pacto adicional, pero en otras lo juzgaremos de todo punto perjudicial
Divorcio cómo comunicárselo a los hijos.
Al decidir divorciarse, los padres, deben tener cuidado en cómo comunicárselo a sus hijos. Es recomendable que ambos padres lo hagan de manera conjunta, para que el niño vea el compromiso de todos en llevar la situación lo mejor posible. Así como, volver al tema cuantas veces sea necesario para resolver sus dudas y evitar que se haga fantasías peores que la realidad.
Lo normal es que sientan temor al abandono, lo manifieste o no. Es necesario explicarle que ambos padres lo van a seguir cuidando, detallándole incluso las condiciones de la custodia. Y hacer énfasis en que lo seguirán queriendo: se separan ellos, pero ninguno se separa de él.
Sobre las causas es suficiente decirle que a veces los papás se separan, que papá y mamá no se entienden y por lo mismo no pueden vivir juntos. Los pormenores sobre traiciones, infidelidades, defectos o incompatibilidad son indigestos para un niño, y es difícil hablarle de ello sin darle la sensación de que debe tomar partido. Necesita conservar en lo posible el amor y la confianza hacia ambos padres, y ellos no deben hablarle mal del otro o tratar de ponerlo en su contra y causarle un grave perjuicio.
Debemos aclararle que él no tiene ninguna culpa de la separación y hacerle saber que es definitiva, para que empiece a adaptarse a la nueva situación. No es extraño que, por un tiempo, muestre alguna anomalía en su comportamiento como manifestación de inevitable crisis.
La pareja debe estar preparada para encarar las emociones del niño y si es necesario buscar ayuda profesional, para que el niño logre expresar y manejar sus sentimientos, previniendo futuros trastornos; y asesoría para los padres acerca de cómo llevar una paternidad sana tras el divorcio.
Mi hijo no quiere ir a la escuela
Cuando el niño no tiene interés por acudir a la escuela es necesario que ustedes como padres observen e indaguen si hay alguna situación que le esté causando incomodidad o estrés dentro de su escuela. Es importante motivarlo para que encuentre el gusto por asistir.

Algunas sugerencias son:
• Hacer una serie de preguntas estímulo con la finalidad de reconocer las características de su escuela, sus funciones y el valor que ésta tiene en su desarrollo del niño.
• Hacer una lista de las cosas que sabe hacer o decir aprendidas en la escuela.
• Describir como es su escuela, lo puede hacer por medio del dibujo.
• Identificar aspectos particulares de la escuela (quiénes laboran ahí, los espacios que tiene, etc.)
• Describir a su maestra y a sus compañeros de clase.
• Enumerar las actividades y materiales de trabajo que utiliza en la escuela.
• Dramatizar situaciones de aprendizaje (mostrando qué hace la maestra y qué hacen los alumnos).
• Jugar a la "escuelita" con otros niños.
• Encontrar semejanzas y/o diferencias entre el ambiente familiar y el de la escuela.
Pasos para combatir el miedo?
1. Expresarlo: explicar lo que nos pasa, lo que sentimos, cuál es nuestra preocupación, qué percibimos, dónde vemos el peligro o la amenaza.
2. Fundamentarlo: describiendo las bases reales del temor y su nivel de intensidad.
3. Si es un peligro real, tomar medidas de precaución y/o de acción necesarias.
4. No dejar volar la imaginación negativa; pensar frases como "calma", "ya pasará", "ya basta". De ésta manera se fortalecerá la confianza de que somos superiores al miedo.
5. Respira profundo, al mismo tiempo que repites frases como "puedo reaccionar", "puedo hacer algo", "sé reaccionar, calma, ya pasará".
6. Pedir ayuda en situaciones que se salen de control.
¡Aun con las emociones más desagradables, tú puedes hacer algo a tu favor, si conduces tu reacción!. "La expresión de un sentimiento nunca justifica el derecho a agredir a los demás". Jeka
Formas de establecer contacto con los niños
Actualmente, las exigencias de nuestro actual estilo de vida, la tecnología y las preocupaciones, nos pueden llevar a relegar a un segundo plano, cuestiones tan importantes como la convivencia y el contacto con la familia. Así pues, por ejemplo, la tecnología (celulares, Tablet, etc.), forman parte de esas tardes en las que salimos a comer con la familia. Es importante no olvidar que el contacto directo que hagamos con los demás, será mucho más beneficioso para el aprendizaje, sobre todo para los niños.
Existen diferentes formas de hacer contacto con ellos y que tenga su impacto en su desarrollo y habilidad para aprender, las cuales son:

- CONTACTO VISUAL, ya que tiene un impacto notable en la forma en que establecemos, desarrollamos y mantenemos las relaciones sociales.
- CONTACTO FÍSICO, ya que ayuda a fortalecer ese lazo afectivo y de apego seguro (abrazar, besar, mecer, etc.) entre las personas, causando respuestas neuroquímicas en el cerebro, que provocan un desarrollo saludable de los sistemas cerebrales relacionados con el apego.
CONTACTO AUDITIVO, puesto que cuando nos sentimos escuchados, nos sabemos tomados en cuenta y comprendidos, por lo que se sugiere que cuando las personas nos hablan, especialmente los hijos, es primordial demostrar que estamos atentos a sus necesidades y pensamientos.
Atender otros asuntos es importante y en ocasiones imprescindible a nivel profesional o personal, sin embargo, cuando recibimos una llamada a la hora de la comida, por ejemplo, resulta positivo explicar la importancia de la llamada y pedir comprensión para contestar, diciendo algo como:

"Sé que la hora de la comida es un espacio nuestro y muy importante, sin embargo, estoy recibiendo una llamada que puede ser importante, denme unos minutos y regreso", así tus hijos se sentirán comprendidos al exponerles lo importante que es para ti ese momento familiar, y será más fácil comprender el que debas contestar. Inténtalo y platícanos los resultados que obtuviste.
La educación sexual
Es un proceso que comienza con el nacimiento de los hijos y perdura hasta que termina su adolescencia. Son aproximadamente dieciocho años en los que los padres tienen la oportunidad de dar una orientación integral. No es indispensable que los padres conozcan todos los términos científicos y técnicos respecto a la sexualidad, pero sí que tengan la disposición de informarse en lo que sea necesario para aclarar dudas y que además de esto infundan en sus hijosactitudes positivas, apoyo emocional y valores morales.

Pautas y principios para hablar de sexo con los hijos:
• La enseñanza que se les de a los hijos desde sus primeros años de vida, puede a la larga, colocar a sus hijos en una situación ventajosa.
• Hay que tomar la iniciativa para hablar sobre asuntos sexuales con los hijos, y si ellos no hacen preguntas, entonces los padres deben estar alertas y buscar oportunidades para enseñarles.
• Las oportunidades para enseñar pueden encontrarse en muchas circunstancias de la vida diaria, como también en el cine, la música, la publicidad y los libros.
• Los cambios que se generan en el cuerpo de los hijos, pueden emplearse para ampliar sus conocimientos sexuales.
• Con el tiempo, muchas veces será necesario recordar lo ya hablado.
• La repetición probablemente significa que el niño ya está preparado para profundizar y ampliar el tema en cuestión. La clave se encuentra en proceder en forma gradual y repetitiva.
• Sea consciente de la timidez y vergüenza de su hijo ante los temas sexuales. No bromee, en ninguna circunstancia, sobre la sexualidad de su hijo.
• Sea objetivo. Después que le haya preguntado su hijo, puede preguntarle acerca de lo que le despertó su curiosidad por ese tema, pero siempre después de que usted le haya contestado sus dudas.
• Hablar del tema que genere duda en su hijo, sólo en ocasiones en las que él se sienta cómodo, y no buscarlo para explicarle o presionarlo.
• El uso de un vocabulario preciso disipa mitos. La mayoría de las cosas que los hijos conocen respecto a la sexualidad es provista por mitos.
Por ejemplo: "los niños vienen de París o los trae la cigüeña".
Expresar emociones saludablemente
Expresar emociones: significa comunicar a otra/s persona/s cómo nos sentimos, cuál es nuestro estado de ánimo y qué emociones tenemos, posibilitando que la otra persona reaccione adecuadamente. También supone comunicar a otra persona los sentimientos que ella nos provoca.

Para expresar emociones de manera adecuada, se recomienda:
1. Darse cuenta y notar la emoción. Para ello hay que observarse a sí mismo. ¿Qué pasa?, ¿qué siento?, ¿qué me digo?
2. Descubrir e identificar las razones, las causas y los antecedentes de esa emoción. ¿Por qué me siento así? Me siento así porque…,¿qué ha ocurrido antes?,¿qué hice?, ¿qué dije?, ¿qué dijo o hizo la otra persona?
3. Expresar esa emoción o sentimiento con expresión verbal adecuada y lenguaje corporal oportuno. Esto supone:
a) Buscar el momento y lugar adecuado.
b) Describir breve y claramente cómo te sientes.
c) Dar las razones y causas de ese sentimiento (si es oportuno)
d) Agradecer a la otra persona por escucharte.

4. Buscar modos para:
Mantener y/o intensificar la emoción (si es positiva) Reducir y /o eliminar la emoción (si es negativa). Por ejemplo, pedir ayuda, ejercicios de relajación y respiración.
Fortalecer la autoestima
El modo como nos sentimos con respecto a nosotros mismos afecta en forma decisiva virtualmente todos los aspectos de nuestra experiencia. Nuestras respuestas ante diversos acontecimientos dependen de quiénes y qué pensamos que somos. Por lo tanto, la autoestima es la clave del éxito o del fracaso. Es la clave para comprendernos y comprender a los demás.
La autoestima tiene dos componentes: un sentimiento de capacidad personal y un sentimiento de valor personal. Esto es, la autoestima es la suma de la confianza y el respeto por sí mismo. El concepto de sí mismo es algo aprendido. Se enseña en el hogar (y en la escuela), ya sea mediante el lenguaje no verbal: gestos, ademanes, expresión facial, postura corporal, la forma de mirar y de reaccionar; o el lenguaje verbal por medio de las frases o expresiones. Por lo tanto, es importante que los padres conozcan la manera en que sus acciones y su lenguaje está influyendo en crear un buen nivel de autoestima.

Sugerencias para fortalecer la autoestima:
• Alabar cualquier cosa que haga mínimamente bien. No desanimarse si rechaza las alabanzas.
• Darle más importancia a sus logros que a los fracasos.
• Préstale atención, un momento del día, de una forma exclusiva, individualizada, sin interrupciones, pero sobre todo: pasándola bien.

Frases que demuestran confianza y aceptación:
• "Me gusta la manera en que haces eso".
• "¿Qué te parece esto?".
• "Es difícil pero estoy seguro de que lo conseguirás".
• "Necesito tu colaboración para ..."
• "Estás progresando en ...." (sea específico).
• "Yo entiendo que eso te haga enojar a ti"
Malcriar a los niños
Existen diferentes acciones que algunos padres suelen llevar a cabo y de lo que obtienen como resultado a un hijo "malcriado"; dichas conductas conducen a conflictos y dificultades disciplinarias con los niños, ya sea inmediatas o posteriores, por lo que es necesario evitarlas totalmente. Las más comunes son:

1. Darles todo a manos llenas, sin que sean capaces de percatarse del esfuerzo que se requiere para obtener lo que desean o necesitan, además de costo o valor.
2. Amenazar y/o prometer premios sin cumplirles.
3. Ceder ante lo que desean sólo para evitar que lloren o hagan berrinche.
4. Justificar su comportamiento y no darle la importancia debida a su mala conducta.
5. Utilizar los chantajes emocionales, por ejemplo, "Si no me haces caso es porque no me quieres", "me haces sentir triste porque te comportas así conmigo".
6. No mantener acuerdos como padres en cuanto a los hábitos, costumbres, reglas en casa, castigos y premios.
Si deseamos una mejor respuesta de nuestros niños, debemos prestar atención a la forma en que nosotros podríamos contribuir a que ellos se comporten de manera positiva o negativa, recuerda que ellos dependen de los adultos y son nuestro reflejo.
"Ven, tócalo, ¡sólo es un perrito!
"Tranquilízate, sólo fue una ambulancia". Hay cosas que a las que los adultos ya estamos acostumbrado o que nos parecen de lo más común. Sin embargo, para algunos niños no es igual. En ocasiones, suele suceder que los adultos minimizamos o nos burlamos de los miedos de los niños porque nos parecen absurdos, pero para ellos el temor es tan intenso debido a que se están enfrentando a algo desconocido. El miedo no es malo, es una emoción que sirve como mecanismo de defensa ante cosas desconocidas o potencialmente peligrosas.

A continuación te presentamos alguno de los temores más comunes en los niños:
- A la separación: Es el miedo a separarse de sus padres o cualquier cuidador principal (abuelos, tíos, hermanos, etc.). Puede darse desde edades muy tempranas, e incluso cuando ya inician el preescolar.
- A los desconocidos: Es el temor a ser tomado por alguna persona a la que no le tienen la confianza suficiente. Va relacionado con el miedo a separarse de sus padres. Para este tipo de situaciones, es importante no generar mayor angustia con frases como "Si no me das la mano te van a robar", "Hay señores(as) malos(as) que se llevan a los pequeños y se los quitan a sus mamás o papás", etc.
A los animales: Este temor es más común cuando los niño no han tenido el contacto suficiente con mascotas, además de que dependerá del tamaño y actitud del animal, así como de la forma en que los adultos reaccionan ante el encuentro entre un niño y una mascota.
A los ruidos fuertes: Los sonidos altos provocan una activación del sentido de alerta, el cual nos previene para acontecimientos negativos o peligrosos, por lo que es totalmente común que los niños se atemoricen con sonidos como el de la licuadora, los gritos fuertes, un trueno, etc. Acepta, respeta y no los enfrentes directamente a sus temores, poco a poco irán superándolos.
Temor a los monstruos
A partir de los dos años la imaginación de los niños está a todo vapor de ahí que al jugar le atribuyan características especiales a los objetos. Esta gran capacidad imaginativa puede dar vida a los famosos amigos imaginarios, pero también a los monstruos, brujas y fantasmas.
El temor a los monstruos y demás personajes es una combinación de su imaginación, su instinto de supervivencia, la necesidad de sentirse seguro y protegido y la dificultad para distinguir entre la fantasía y la realidad.
Este tipo de temores, por más ilógico que parezca es completamente normal en el desarrollo de su hijo, lo que usted puede hacer para ayudar a su hijo a superar con éxito esta etapa es:


• Reduzca o elimine programas de televisión violentos.
• Mirar debajo de la cama o en cualquier sitio donde se escondan los monstruos para demostrarle que no hay peligro.
• Puede ser útil demostrarle que las sombras que se ven en el ropero son realmente sombras y no monstruos. Sin embargo no es adecuado llevar a cabo búsquedas intensas en la habitación o mover los muebles.
• No necesita protección para los monstruos lo que necesita es comprender mejor los propios sentimientos e impulsos. Necesita saber que nada malo pasará si se ensucia, si hace un berrinche o se enoja con su hermano.
• Su tranquilidad, firmeza y garantías cariñosas de protección serán mucho más útiles para alejar a los monstruos que buscarlos debajo de la cama.
El término adolescente
Se usa generalmente para referirse a una persona que se encuentra entre los 13 y 19 años de edad, periodo típico entre la niñez y la adultez. Este período comienza con los cambios fisiológicos de la pubertad, y termina cuando se llega al pleno status sociológico del adulto.
El fundamento básico para una relación sólida con el hijo adolescente, es el amor incondicional; ya que sólo este puede prevenir problemas tales como el resentimiento, la culpabilidad, el temor o la inseguridad de sentirse deseado.
Necesita de atención concentrada, es decir, otorgar al adolescente una atención plena y entera de tal manera que este se sienta verdaderamente amado.
Muchos padres asumen que la ira en un hijo es algo malo o anormal; y que su expresión debería suprimirse y no ser permitida. Este es un error peligroso, lo que es necesario hacer es instruirlo, enseñarlo a controlarlo.

Los padres pueden considerar que:
• Aquello que los padres objetan puede volverse inmediatamente deseable para el adolescente.
• Lo mejor es dejar que el adolescente tome tantas decisiones como sea posible. Los padres deciden qué cantidad de dinero se ha de gastar, pero es él quien decide qué ropa ha de comprarse.
• Los adolescentes necesitan ser distintos de sus padres.
• La finalidad de la adolescencia es separarse de los padres.
• La única respuesta a una petición irrazonable es decir finamente "¡No!".
• Los padres no pueden controlar, regular, ni encauzar la relación de los adolescentes con otras personas.
• La única persona a quien puedes tener la seguridad de cambiar eres tú mismo.
• Las cosas serían mucho más claras y dolorosas si los padres expresaran lo que realmente sienten.
• Los hijos necesitan que se les renueve constantemente la seguridad de ser amados, en especial cuando los padres critican sus acciones.
• Promete solamente lo que puedas cumplir, ya sea positivo o negativo.
Para vacacionar
Para que las vacaciones que planean sean tan agradables como las imaginan, les ofrecemos sugerencias para antes de emprender el viaje con sus pequeños:

• Hablen con el pediatra. Infórmenle sobre el lugar que planean visitar, de esta manera el apoyara en los elementos que deberán incluir en el botiquín de emergencia y les informara si es necesario reforzar alguna vacuna o aplicar una adicional. En caso de que su hijo padezca una enfermedad crónica les informara de los cuidados especiales que habrán que tener o de algún medico cercano al que puedan visitar. Siempre es recomendable llevar una copia de su carnet de vacunación, así como una tarjeta que indique si es alérgico y cuál es su grupo sanguíneo.
• Aterrizando en la realidad. Así el lugar tenga muchas atracciones y su tiempo de visita sea limitado, lo mejor es ser flexibles con los planes que llevan y dejen momentos libres, así su hijo podrá aprovecharlos para disfrutar del modo que le plazca en la habitación del hotel, en el parque o en el lugar donde él desee.
• Viajar de noche. Al viajar de noche los niños duermen y el viaje se hace más ameno. Si no les es posible procuren llegar a su destino antes del anochecer para que el niño pueda familiarizarse con el lugar antes de irse a dormir.
• Mochila. Lleven una mochila con sus pertenencias, durante el viaje su hijo podrá mantenerse entretenido. Por otra parte viajar con sus pertenencias le hace sentirse más confiado y seguro ante lo desconocido.
• Evita vómitos y mareos. Al viajar en autobús o auto, se recomienda que las ventanillas se mantengan un poco bajas para favorecer la entrada de aire fresco, sin embargo si el calor es sofocante se recomienda prender el aire acondicionado y abrir las ventanas de vez en cuando para renovar el aire. Intenten mantenerlo distraído con juegos y cantos, eviten los juegos que involucren fijar la vista ya que esto predispone los mareos. Lleven bolsas, toallas y una muda de ropa adicional para ustedes y su hijo, el estómago del niño no debe estar cargado, en caso que durante el viaje le de hambre ofrézcanle agua y una galleta liviana. Buen viaje!
El muñeco de apego
Es un objeto transicional en el cual el bebé deposita cierto afecto. Tiene funciones psicológicas significativas, sobre todo para aprender a dormir solo o en momentos de conflicto, este objeto suplanta algunas funciones de la madre cuando no está presente. Es un principio de seguridad y placer para el bebé el cual puede manipular y tener cerca, además permite crear un área intermedia entre el bebé y otra persona o bien entre si mismo y el entorno.
El bebé adopta un muñeco de apego cuando comienza a darse cuenta de que es un ser independiente de la madre, generalmente en el octavo mes y se extiende hasta los 3 ó 4 años de edad.
La adaptación del muñeco de apego le da seguridad, comodidad y compañía. Lo ayuda a reconocerse a si mismo como independiente de los otros seres que lo rodean y es el primer paso para relacionarse con otras personas.
Si tu bebé no adopta un muñeco de apego es porque simplemente no lo necesita o porque en vez del muñeco adopte ciertas conductas que cumplan la misma función como enrularse el cabello con un dedo, chuparse el dedo o que doble el borde de la sábana.
Adiós al pañal
Dejar el pañal marca un gran desafío, no sólo para el niño si no también para los padres, ya que es el gran paso de bebé a "niño grande". Este proceso no debe ser sinonimo de estrés, la clave es en iniciar el proceso cuando el niño este listo. Estas son las pistas que indican que el niño esta listo (al menos 5 de ellas):

• Se despierta con el pañal seco durante varias mañanas.
• Permanece seco por más de dos horas después de cambiarle el pañal.
• Orina profusamente de una sola vez y no en pequeñas cantidades durante el día.
• Parece darse cuenta de que va a orinar, expresándolo a través del rostro o de las posturas especiales que adopta. Puede que "diga" durante o después de haberse orinado o se aparte en algún lugar para hacerlo.
• Se quita el pañal cuando está sucio o pide que lo cambien.
• Imita cuando sus padres o algún hermano va a al baño.
• Muestra interés abierto por las funciones excretorias. Está listo!... Ahora cómo comenzamos?
• Destinar para el entrenamiento una bacinilla, baño infantil o sillita entrenadora que sea lo suficientemente cómoda y que permita que los pies del niño lleguen completamente al suelo.
• Mantener este implemento en un lugar siempre fijo (de preferencia en el baño) para que se encuentre accesible al niño en el momento en que lo necesite.
• Ponerle pantalones y calzón que pueda bajarse él solo, sin cierres, cinturones o botones que lo demoren demasiado.
• Decirle que ya es tiempo de que deje el pañal y aprender a usar el baño como lo hacen los demás. Indicarle el lugar específico y pedirle que cuando sienta ganas de hacer pipí o popó debe hacerlo en ese lugar.
• Al principio, puede llevarlo al baño regularmente, evitando forzarlo a que se quede ahí sentado "hasta que le den ganas". Enseñarle poco a poco a que él solo se baje el pantalón y no preguntarle constantemente si tiene deseos de ir al baño. El niño debe aprender a acudir por él mismo ante la sensación de su vejiga llena y no depender de las sugerencias de mamá, que posteriormente lo hagan sentirse confundido cuando ella no esté.
• Cuando el niño haga lo esperado, darle una caricia haciéndole notar lo cómodo que se siente estar limpio. El debe sentir que es un logro de él, no de sus padres.
• Se le debe enseñar, cada que sea necesario, que la orina y las heces ya no le sirven para nada a su cuerpo y que debe depositarlas en un lugar específico con el fin de que se mantenga limpio y así evite enfermarse. El niño debe aprender que esto es un beneficio para él mismo, no para sus padres.
• Es de esperarse que los niños aprendan primero a regular las defecaciones que las micciones, sin embargo puede haber excepciones.
• Primero se regula de día y después de noche.
• Primero regulan en casa y después generalizan a otras situaciones. Por lo que es imprescindible que el entrenamiento se haga en el hogar del niño.
Obesidad infantil
La obesidad es un problema de salud que trae consigo complicaciones como una desfiguración estética, alteraciones de los aparatos locomotor, cardiovascular y respiratorio, así como propensión a las infecciones, diabetes, gota, etc. Es además una enfermedad psicosomática infantil típica, cuyos efectos permanecen durante toda la vida.

Es muy importante para definir el tratamiento identificar las causas de problemas en el peso:
a) Hábitos de alimentación anómalo.
b) Familiar / cultural.
c) Genético / fisiológico.
d) Personalidad.

Estrategias de cambio para el manejo de la obesidad:
1. Generar un compromiso de perder peso.
2. Realizar con el niño registros de comidas.
3. Plantear conductas incompatibles.
4. Reestructurar hábitos alimenticios en nivel familiar.
5. Soporte social para el control de peso.
6. Poner comida fuera del alcance.
7. Disminuir ansiedad por sobrepeso.
8. Aprender alternativas de resolver conflictos y obtener satisfacción de necesidades.
9. Aprender de las caídas para prevenir nuevas recaídas.
10. Adquirir confianza, seguridad y sentimiento de autocontrol.
11. Experimentar el sentirse más ligero y las ventajas de comer menos.
12. Terapia familiar si lo anterior no da resultados satisfactorios.
Mentiras
Los niños inventan cosas para impresionar a los demás o niegan algo para evitar un castigo. Los padres temen que se convierta en una persona poco confiable en un futuro. Pero los niños no tienen la intención de engañar, sino concretando mediante el lenguaje situaciones y personajes fantásticos de sus juegos. Estos juegos imaginativos le ayudan a disipar preocupaciones y superar algunos temores.
Evita regañarlo o llamarlo mentiroso. Es necesario aceptar sus relatos yenseñarle la diferencia entre lo real y lo que no lo es. También los niños mienten cuando no pueden cumplir todo cuanto sus padres les exigen o porque son castigados severamente y buscan escapar mediante la mentira. Es necesario que el niño confíe en el adulto y analicen juntos porqué se ve en la necesidad de mentir.

Cómo actuar cuando los hijos mienten:
● Explícale los inconvenientes de mentir. El niño debe entender que este acto puede perjudicar a otros y los demás pueden dejar de confiar en él.
● Enséñale otras soluciones. Muéstrale de que otras formas puede resolver el problema, ofrécele alternativas.
● Destaca la honradez. Aprovecha ejemplos de cuentos o programas de televisión donde el niño identifique el significado de ser honrado.
● Evita ser demasiado exigente. Ser más flexible con las reglas, de esta manera será más fácil que no busque en las mentiras la forma de librarse del castigo.
● Elógiale por ser sincero. Sorpréndelo cuando diga la verdad y hazle saber que es lo correcto.
● Dar el ejemplo. Los padres son el modelo para los hijos y sus consejos no tendrán efecto, si no se actúa en consecuencia.
La masturbación
La mayoría de los autores distinguen un tipo de manipulación que consideran "normal" según la edad del niño nombrándola: juego genital, actividad auto erótica o estimulación genital, cuyo fin es el autoconocimiento sexual.
El sentido, la frecuencia y la intensidad de la manipulación es lo que determina la pauta para considerarse masturbación.
Es algo natural que los niños se toquen y jueguen con sus genitales; pretenden conocer todo su cuerpo, y rara vez hay en este acto fines verdaderamente sexuales o "mala intención".
Sin embargo con frecuencia los padres regañan o castigan al niño por manipular los genitales; no saben que de ese modo aumentaran el interés del niño por esa parte "prohibida" de su cuerpo. ¿Por qué es prohibida? En realidad los mismos padres suelen ignorarlo, pero la sociedad lo considera así.

¿Cómo saber si es un problema?
• Si lo hace una vez cada 15 días, o varias veces en una semana y luego un buen tiempo no, se considera una conducta sexual normal.
Si lo realiza:

• Casi a diario, más de dos veces al día, durante 1 mes o más.
• Todas las noches antes de dormir.
• Todas las mañanas cuando despierta.
• Casi siempre cuando es la hora de la siesta.
• Cuando se baña.
• El tiempo de masturbación es bastante prolongado, por ejemplo; de 10 min.
• Se masturba con cierto entusiasmo evidente.
• Si se acuesta en la cama o en el suelo y cierra los ojos.
• Por su expresión se observa que está sumergido en la experiencia.
• Se percibe excitación de tipo sexual.
• Tiene modos poco infantiles de sentarse (aprieta las piernas en cruz de manera frecuente).
• Se refriega constantemente la entrepierna con objetos tales como patas de mesa o sillas, cuerdas, tubos; o se aprieta las manos entre las piernas de manera frecuente.
• Se frota en otras personas de manera casi permanente.
• Habla en tonos susurrantes, provocativos.
• Se rasca constantemente la zona genital. En estos casos es sugerible que los padres asistan a asesorías en las que puedan comprender la problemática y generar soluciones.
Compartir es importante
Ningún niño nace sabiendo compartir y ser considerado con los demás. Dicha habilidad la aprenden en sus primeros años de vida, específicamente, durante la edad preescolar. Ser amables y compartir, es un valor social que los niños aprenden principalmente por imitación. Por ello es importante que los padres ofrezcan a sus hijos el ejemplo, siendo amables entre ellos mismos y hacia con los demás, recordándole la importancia del trabajo y la cooperación en equipo.
Es importante recalcar en los hijos la satisfacción que se obtiene al ayudar a los demás y compartir con ellos pertenencias, conocimientos, etc.
Cuando se observa a un niño teniendo una actitud positiva compartiendo o ayudando a los otros, es importante reforzarle dicha conducta felicitándolo y reconociendo su intención, pudiendo hacerse con frases como: "Ella necesitaba un lápiz para finalizar su tarea y tú se lo prestaste, gracias".
Al momento de pedirle a los niños que compartan, podemos utilizar frases como: "Cuando desocupes la pelota, avísale a Carlitos, así él podrá utilizarla después".
También será necesario dar seguimiento a dicha conducta diciendo algo como: "Mira que contento se puso Carlitos cuando le prestaste la pelota, yo creo que ese gesto podría convertirte en uno de sus mejores amigos".
De esta manera, se logrará mejorar no sólo los valores del niño, sino también su seguridad y autoestima, necesarios para el establecimiento de las relaciones interpersonales.
Duelo por la muerte de la mascota
En la mayoría de las familias que tienen en casa a una mascota, se tiene la concepción de que dicho animalito forma parte de ese círculo, "es un miembro más". Entonces, ¿cómo esperaríamos que un niño no exprese su tristeza por la muerte de una mascota, como cuando una persona fallece? Tal vez la emoción no se presente con la misma intensidad, pero si el niño se siente triste, debemos apoyarlo y acompañarlo.
Algo imprescindible es la expresión de dicha emoción, y el niño podrá hacerlo de diversas maneras: a través del habla, de las lágrimas, de un poema, una carta o con la creación de un álbum de recortes.
Los niños menores de 9 años no comprenden que la muerte es definitiva. Es por ello que los padres deben evitar mencionar palabras como "dormir", "acostar", ya que ello podría generar en el niño sentimientos de esperanza. Los niños necesitan saber que la mascota ya no despertará de nuevo, e incluso puede permitírseles despedirse de ella. Algo imprescindible será no engañar al niño diciéndole que su mascota se escapó, ello podría únicamente generar sentimientos de culpa o frustración por no haber podido impedirlo.
Es importante invitar a los niños a que expresen sus emociones por la muerte de sus mascotas. Si fuera necesaria la eutanasia, se debe tratar de involucrar a los niños en el proceso de decisión, si son lo suficiente mayores para entenderlo.
Estar alertas a las señales de tristeza cuando el niño está pasando por un duelo, será la manera más sencilla de saber cómo tratarlo y en qué momento.
Intentar sustituir a la mascota que se ha ido con una nueva, no resolverá la situación. Sólo las personas que viven un duelo de este tipo, sabrán en qué momento quieren tener una mascota nueva.
¿Se vale castigar a mi hijo?
Muchos padres tienen la creencia de que los castigos son equivalentes a las nalgadas, jalones de cabello o de oreja, etc. Sin embargo, es importante dejar claro que la violencia física es un modelo de conducta agresiva para los niños y que no resultará extraño que sus reacciones ante la frustración, sean también agresivas por aprendizaje.
Es primordial que cuando se aplica un castigo o se reprenda al niño, ello no dependa de nuestro estado emocional, es decir, "si estoy molesto, busco una forma de llamar la atención al niño sin que lo sienta como una venganza o descarga de mi frustración en su contra".
Pedirles que no griten gritándoles, no es una manera adecuada de poner límites, ¿cómo esperamos que ellos reaccionen de otra forma si eso es lo que ellos están aprendiendo? Para aplicar un castigo, es importante primeramente escuchar al niño y que explique el motivo de su comportamiento para evitar ser injustos con él.
Por otro lado, es necesario advertir al niño y avisarle de forma firme que podría recibir el castigo si no cambia su comportamiento. Finalmente, el castigo debe concordar con la gravedad de la conducta del niño y con su edad.
Mi hijo no pronuncia correctamente palabras con la letra "R"
Es muy común que al entrar al preescolar, algunos niños sean derivados a una valoración psicopedagogía debido a que presentan dificultades para pronunciar diferentes palabras, sobre todo las que integran el fonema /r/.
Primeramente, es importante informar que con el paso de los años, a los niños les va resultado más sencillo pronunciar ciertas letras. Los fonemas /g/ o /rr/, son los últimos que se espera que un niño pronuncie correctamente. La edad aproximada en la que ya comienzan a pronunciar palabras como "gato", "carro", "guardar" o "perro", es aproximadamente a los 6 años.
¿Como tomar el lápiz correctamente?
Hay algunos niños a los que no les gusta hacer tarea o dibujar. En algunas ocasiones, a ellos se les han dicho frases como "¡Qué fea letra! Repítelo", "No se entiende tu letra, bórrala y vuélvelo a hacer", etc. Éste tipo de frases, aseguran que la motivación de niño disminuya y que su empeño ante la tarea sea mínimo. En ocasiones, dichos errores en los niños no son cuestión de actitud, sino que su madurez no les permite tomar el lápiz correctamente y así sea mayor el esfuerzo realizado por ellos, su letra no es muy clara.
Enseñar a tu hijo a tomar el lápiz correctamente, no será una tarea sencilla, pero teniendo constancia en la práctica, será mucho más rápido y fácil.
PASO 1: Pídele que tome el lápiz del extremo superior (borrador) y que intente escribir su nombre. Será difícil pero servirá para darse cuenta que entre más cercana esté su mano de la punta, será más sencillo.
PASO 2: Enséñale a dejar reposar el lápiz sobre la base del dedo pulgar (en el arco entre el dedo pulgar e índice). Dile algo como: "si el lápiz está cansado de escribir, hay que dejarlo que descanse en ésta parte de tu mano para que le sea menos agotador".
PASO 3: Coméntale con qué dedos debe tomar el lápiz. Es importante que lo tome con tres: pulgar índice y medio. El dedo medio debe ir por detrás del lápiz.
Algo que es importante, es que no utilices la presión, el regaño o castigo cuando la actitud de tu hijo ante la tarea no es la que esperas. Recuerda que entre más motivado y de mejor humor esté, la hora de la tarea será más sencilla y armoniosa.
La agresividad propia o de los otros.
Algunos estudios descubrieron que un ambiente familiar punitivo, sarcástico, amenazante y/o con rechazo profundo, es uno de los principales factores de la presencia de agresividad infantil.
También los padres débiles y tímidos estimulan conductas agresivas en sus hijos. Existen tres principales formas de agresión: 1) Las burlas. 2) Las intimidaciones y 3) Las peleas.

SUGERENCIAS PARA ENSEÑARLE AL NIÑO A MANEJAR LAS AGRESIONES
Cuando él es agredido:
- Que aprenda respuestas automáticas para soltarlas cuando se burlen.
- Animarlo a que exprese sin temor que lo han molestado.
- Indicarle que se aleje y se acerque a un adulto o amigo de confianza.
- Evitar intervenir, a menos de que no logre solucionar la dificultad por sí mismo.
- Evitar sobreprotegerlo.
- Es mejor guardar distancias
- Evitar sugerirle que luche con sus agresores porque seguramente son más grandes o más fuertes que él.
- Trabajar con su autoestima.
Cuando él es quien agrede:
- Valorar si está expresando sus sentimientos con agresión y no con palabras.
- Reprimir sus sentimientos no es sinónimo de controlar su emoción, necesita aprender a dominarse y a expresar sus emociones de forma adaptativa.
- En caso de ser necesario, hablar con el autor, con sus padres o maestras, pero es importante que el niño sepa la razón.
- Evitar permitir que peleen en casa porque lo perfeccionarán.
- Ser congruente al reprobar la agresión.
- Checar si agrede cuando no consigue lo que quiere porque siempre se le complace.
- Descartar que esté imitando modelos agresivos (padres, dibujos animados, personajes reales, vídeo juegos, etc.)
La conducta alimenticia de los hijos
Se cree que conforme el niño va creciendo, su apetito y motivación para comer irán aumentando. Sin embargo, ¿sabías que en el proceso del crecimiento, paulatinamente comienzan a comer mucho menos? Esto se debe al cambio alrededor del primer año de vida en que disminuye la velocidad del crecimiento. En muchos casos recuperan esas ganas de comer al rededor de los 5 ó 7 años, edad en la que crece su tamaño corporal. Por otro lado, todo ello está muy relacionado con las expectativas que los padres pueden tener y que llegan a ser muy distintas entre unos y otros.
Los padres pueden ayudar bastante a sus hijos en la consolidación de los hábitos alimenticios, en su forma de comer, en la manera en que demandan el alimento y, en su percepcion acerca de los alimentos y de la hora de la comida. Para ello será mnecesario seguir las próximas recomendaciones:

1. Crear un ambiente agradable a la hora de la comida, evitando que la comida esté condicionada al castigo, por ejemplo, si no come o termina su plato.
2. Cambiar la percepcion de la cantidad de comida colocando en el plato más grande la cantidad de comida que necesita en función de su edad, así percibirá que hay poca comida dentro de su plato.
3. Fomentar su autonomía motivándolo a poner la mesa, dejando que él mismo se sirva y que decida en base a sus gustos alimenticios.
4. Enseñarle a comer en familia para que se apropie de los hábitos alimenticios de los adultos, asimilando la conducta y los modelos de la familia.
5. Fomentar la alimentación equilibrada invitándolo a probar cierta variedad de alimentos saludables parqa ir acostumbrando su paladar a distintos sabores.
6. Ofrecerle sólo lo que necesita, sin pretender que el niño coma la misma cantidad que los adultos. Se puede dejar que el niño decida y coma la cantidad que necesita para satisfacer su hambre.
Entre más paciente y menos exigente sea el adulto, los niños aceptaran con mayor facilidad la hora de la comida y la variedad de alimentos que se le otorguen.
Afrontar la muerte para niños en edad escolar (6 a 12 años)
El dolor de la muerte de un ser querido es una herida que tarda en cicatrizar. En el caso de los niños es muy complicado saber que decirles y hacer, la primera estrategia que se suele utilizar es mantenerlos lejos para "evitar el sufrimiento" aunque en lo general esta medida sólo incrementa el dolor y la angustia.
Cuando la muerte es por enfermedad de un ser querido, la noticia debe ser transmitida por un familiar cercano, acompañado de múltiples gestos de acompañamiento y afecto. Al niño se le debe hablar claro sobre la muerte y las causas de las mismas, es conveniente estar sentados y mantener el contacto visual. La muerte de un familiar cercano no se debe ocultar porque pueden aparecer fantasías de abandono, emplear la palabra "muerte" es necesario, a su vez es compatible añadirle aspectos de tipo religioso, según las creencias personales.
Las personas adultas pueden mostrar sus sentimientos de dolor frente a los niños, teniendo cuidado de no caer en el drama o tomar al niño como confidente de dolor. Debemos permitir al niño los sentimientos de tristeza, angustia y rabia y darle oportunidad de expresar sus emociones.
Es conveniente que los niños en edad escolar asistan al funeral, a no ser que no quieran y se les debe explicar con anterioridad en que consiste la ceremonia. Los ritos ayudan a canalizar emociones y favorecer la despedida.

El proceso del duelo debe abarcar 4 tareas:
1. Aceptar la realidad de la pérdida.
2. Trabajar las emociones y el dolor de la pérdida.
3. Adaptarse a un medio en el que el fallecido está ausente.
4. Recolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo.
En caso de no existir evolución de una tarea a otra, es recomendable asistir con un profesional en psicología que apoye a que dicho proceso fluya y se concluya.
¿Qué hacer si mi hijo se orina en la cama por las noches?
Los padres, deben tomar un papel activo en el tratamiento de la Enuresis, además de apoyar y hacerle sentir al niño que no será un problema y que puede contar con ellos para resolver dicha dificultad. Para ello, las siguientes recomendaciones podrían ser de gran ayuda.
- Primeramente, será necesario hacer una valoración médica para descartar o confirmar cualquier anomalía biológica o funcional.
- Disminuir el dramatismo de la problemática. Es importante que el niño tenga muy claro que lo ideal es que no moje la cama, sin embargo, se debe intentar no enfadarse con él por su situación.
- Se debe estar al pendiente de la frecuencia en que el niño asiste al baño, para que lo haga durante ciertos periodos y evitar que retenga la orina durante un tiempo prolongado.
- Es importante que el niño vaya al baño antes de dormir para que la vejiga tenga la menor cantidad de orina posible durante la noche. Levantarlo durante la noche para que vaya al baño, puede no ser funcional, ya que el niño no aprenderá a levantarse por sí solo cuando deba hacerlo.
- Hacerle saber que otros niños pasan por la misma situación que él le será de gran ayuda y disminuirá la culpabilidad y vergüenza.
- Se recomienda que sea el niño quien cambie su pijama y las sábanas de su cama, para que se haga más consiente de su situación y de la importancia de mejorarlo.
Dar órdenes
Una de las tareas que se espera que los padres cumplan, es decirle a los hijos lo que deben o no deben hacer. Esta tarea se vuelve más complicada cuando dar una instrucción se convierte en dar una orden, ya que éstas últimas frecuentemente provocan conflictos entre padres e hijos. Para evitar ordenar y mejor dar instrucciones a tu hijo(a), es necesario que sigas las siguientes recomendaciones:

- Presta atención a la instrucción que das y asegúrate que estés dispuesto a reforzarla positivamente cuando ésta se cumpla. Las órdenes que no se refuerzan, sólo consiguen que el niño obedezca aún menos.
- Dar una orden, significa dar una instrucciones, pero no pedir cosas. Recuerda que una petición o súplica, deja espacio a la elección, es decir, "Recoge los coches y los camiones de tu habitación" dará mejor resultado que "¿Puedes recoger los coches y los camiones de tu habitación?".
- Las órdenes deben ser concretas e incluir en plazo de tiempo en el que se espera se cumplan, por ejemplo: "Tienes que recoger tu ropa antes de comer".
Recuerda que las tareas que le pides las realice juntas serán más fáciles de olvidar. Una sola orden le parecerá más manejable, le causará menos malestar y es más probable que la siga. Por otro lado es primordial hacer un halago ante una orden seguida de manera inmediata. Finalmente, si tu hijo(a) presenta dificultades para prestar atención y seguir instrucciones, pídele que repita la instrucción para asegurarte que la escuchó y entendió.
Recuerda que el dar una orden no tiene por qué ser motivo de conflicto con tu hijo(a), debes ser claro, firme y constante, ¡manos a la obra!.
Clases extraescolares
¿Natación?, ¿karate?, ¿pintura?, ¿yoga?... ¿En qué clase extraescolar puedo inscribir a mi hijo(a)? Seguramente te has hecho ésta pregunta varias ocasiones. Las clases extraescolares forman una plataforma de apoyo para el mejoramiento de las diferentes áreas del desarrollo de los niños, sin embargo, en ocasiones los padres no se detienen a pensar en qué tan benéfica puede ser la asistencia a alguna de ellas para sus hijos.
Primeramente, lo más importante será determinar ¿qué es lo que le gusta o interesa a tu hijo? El que un niño asista a una clase que no le llama la atención o no lo motiva, obtendrá el mismo beneficio que si no asistiera a ninguna. Por ello, es importante que le preguntes directamente qué clase extraescolar desearía tomar.
Por otro lado, podrías tomar en cuenta las siguientes recomendaciones para determinar qué tipo de actividad podría funcionar mejor para tu hijo(a):

- Clases deportivas: Favorecen el desarrollo de la coordinación motriz gruesa y la activación de su sistema neuromotor. Pueden funcionar como una actividad para disminuir los grados de actividad de tu hijo(a), además de ayudar en el mantenimiento de los periodos de atención en una misma actividad.
- Clases artísticas: Podrían ayudar a alcanzar un mejor nivel de expresión emocional, tanto física, verbal y gráficamente. Por otro lado, pueden favorecer la relajación y la integración de funciones mentales con las físicas.
Finalmente, será importante tomar en cuenta si tu hijo presenta dificultades en la socialización, ya que de ser así, lo recomendable sería considerar si la actividad extraescolar deberá comenzar con la relación uno a uno (para casos en los exista agresividad) o actividades en equipo (favorecedoras en casos de timidez extrema). Tomando en cuenta estas recomendaciones, verás que tu hijo asistirá con mayor motivación a su clase.
Emociones "NEGATIVAS"
Las emociones como el enojo o la tristeza en muchas ocasiones son tachadas como "negativas" y esto lleva a la equivocada idea de que no es adecuado sentirlas. Sin embargo es completamente normal y positivo experimentar dichas emociones, ya que en cierta manera nos avisan que algo no anda bien y es necesario tomar acciones al respecto. Para ayudar a tus hijos a afrontar dichas emociones es necesario permitirle experimentarlas, los niños necesitan saber que a veces es normal sentirse desdichados, es sencillamente, parte de la vida y si tratamos de rescatarlos de cualquier desdicha, podríamos estarle enviando el mensaje de que esta mal sentirse triste.
Alienta a tus hijos a darles nombre a su emoción y a expresarla verbalmente, puedes mostrarle fotos de rostros y preguntarle cual de estas emociones es igual a la que él siente en ese momento. Los niños pequeños comprenden muy bien las palabras que tienen que ver con su estado emocional como "contento" o "enojado". cuando pueden expresar con palabras sus emociones, adquieren una nueva capacidad de reconocer y regular sus emociones.
¿Cómo aumentar las conductas positivas en mi hijo(a)?
Una de las necesidades de los padres es observar "buenas" conductas en sus hijos. Para aumentar el buen comportamiento, es primordial ser proactivos, es decir, asumir el control tomando la iniciativa y ser audaces para generar las mejorías. La siguiente técnica te ayudará a lograr que la frecuencia de las buenas conductas en tu hijo(a), sean más comunes, pero es importante que la apliques antes de que la conducta negativaaparezca, así que ¡sorprende a tu hijo(a) portándose bien!. El refuerzo es una estrategia conductual que suele producir resultados rápidos incrementando las conductas positivas en los niños. Un refuerzo o recompensa puede implicar dar algo positivo o retirar algo negativo. Muchos padres no refuerzan a sus hijos, sino que sólo se fijan en sus conductas cuando éstas son inadecuadas; otros creen que después, el pequeño exigirá que le presten continuamente la atención. En realidad, la atención es uno de los refuerzos que más ignoran los padres. Por ello, prestar atención a los niños es una forma eficaz de incrementar conductas deseadas y podemos logarlo simplemente con un halago, un abrazo, una mirada, una sonrisa, una felicitación, un regalo o cierto tiempo de juego con él(ella). Por otro lado, quitar algo negativo como tener que ayudar en las tareas domésticas puede ser funcional, sólo recuerda que no es válido quitar los castigos, puesto que para lograr constancia en las "buenas conductas", los mismos debe cumplirse.
Adaptación al nuevo hermano.
Con la llegada de un nuevo hermano, los niños pueden responder de distintas maneras. Te sugerimos apoyarlo en esta etapa de adaptación con los siguientes consejos:


● Implícalo en el cuidado del bebé. Así el niño se sentirá integrado en las labores del cuidado y favorecerá a que no aparezcan los celos.
● Explícale la nueva situación. Puedes contarle cuentos referentes a la nueva experiencia y/o mencionarle lo que esta pasando, dale oportunidad para expresar su pensar y sentir.
● Escúchale y pasa un tiempo a solas con él. Pasa un tiempo con él dibujando, jugando para que se sienta especial y se de cuenta que cuenta con tu atención.
● Dale libertad. Si tu hijo no quiere involucrarse con el bebé, no le exijas que juegue el papel de hermano mayor, en ocasiones ignorar al nuevo hermano es una manera que tienen los niños para adaptarse al nuevo hermano, con el tiempo se le pasara.
● Ofrécele soluciones. En los momentos de juego aprovecha para indagar sobre sus emociones, valídalas y ofrécele maneras sanas de expresarlas.
Los efectos de la televisión en la vida y personalidad de mis hijos.
Es sugerible que el tiempo que los niños pasen frente al televisor, computadora o videojuegos, sea sólo una hora debido a que el uso indiscriminado de T.V. puede provocar obesidad, falta de comunicación entre compañeros y entre padres e hijos, poca imaginación y dificultades de concentración. Además es importante tomar en cuenta que entre los 4 y 5 años de edad, los niños establecen hábitos permanentes y características emocionales a través de la imitación e identificación inconsciente de personas significativas para ellos, por dicho motivo es necesario estar atentos a los efectos que la T.V. videojuegos y computadora tengan sobre los niños, sobre todo en lo referente a contenidos violentos.
Aun así ver televisión puede resultar una experiencia beneficiosa para todos, siempre y cuando se elijan los programas apropiados para el nivel de desarrollo del niño, se fijen límites al tiempo frente al T.V. no se vea en horas de comida o estudio y cuando ver T.V. sea una actividad en familia se puede aprovechar para señalar los comportamientos positivos como la cooperación, la amistad y el interés por los otros.
Depresión post-parto
Los trastornos del estado de ánimo en el postparto comportan repercusión en la salud de la mamá y en las relaciones conyugales y familiares, pero sobre todo, dificultan la relación madre e hijo.
Es síndrome leve transitorio, que afecta aproximadamente, al 50 y 80% de las madres.
Se presenta alrededor del segundo y cuarto día después del parto y desaparece sin secuelas, de forma espontánea, en un plazo de dos semanas. la depresión postparto tiene una mínima implicación sobre la actividad habitual de la madre y se ha considerado como un proceso mental psicológico de adaptación a la nueva situación.

Los síntomas más frecuentes de la depresión postparto son:
Tristeza, brotes de llanto o lágrima fácil, cansancio, pena o sentimientos de pérdida, impaciencia. Ansiedad y nerviosismo, estrés y tensión, dificultad para concentrarse, insomnio, debilidad emocional, fatiga excesiva, cambios de humor, cambios del apetito, sentimientos de minusvalía y descuido personal.
¿Cómo puede tratarse?
A menudo, el hecho de integrarse a un grupo de apoyo de nuevas madres o hablar con otras puede ser de gran ayuda. La psicoprofilaxis obstétrica engloba un diverso número de prácticas educativas de tipo teórico y práctico que se aplican a las mujeres gestantes a partir del sexto mes de embarazo. El objetivo es abordar el parto sin temor sin dolor, mediante un adecuado conocimiento del embarazo, del parto y del puerperio. La mujer recibe información sobre la psicología de la gestante y de la pareja y se le entrena con ejercicios prácticos.
¿Conflicto de Parejas?
El conflicto es inherente a las relaciones íntimas. Tenemos deseos, miedos, frustraciones pasadas, expectativas, lugares muy vulnerables que inevitablemente entran en juego cuando nos abrimos, cuando amamos. Muchas veces nos disgustamos cuando aparece el conflicto porque creemos que es algo que no debería ocurrir, que si funcionamos bien como pareja, no habría discusiones.
Pero el conflicto y el dolor son tan propios de las relaciones íntimas como lo es el amor. Abrirnos a otro, produce tanto el placer del contacto como el temor a la vulnerabilidad. El conflicto en sí no es malo. Es lo que se hace con el conflicto lo que puede ser dañino, especialmente para los hijos que se encuentran en medio del campo de batalla. Porque los hijos crecen en el espacio físico que existe entre sus padres y necesitan de apoyo y la contención de ambos. Saben que son producto del amor de pareja. Por este motivo para los niños, presenciar peleas entre sus padres puede ser un verdadero infierno; por ejemplo, cuando ven que se gritan o hablan mal los niños pueden percibir los desprecios más sutiles. Tanto si los padres están separados como si están juntos, son actitudes que se deberían evitar por el bien de los niños. Es por ello que recomendamos evitar: usarlos como confidentes, convertirlos en espías, guardar secretos, hacer que actúen como mensajeros, dar órdenes contradictorias, establecer alianzas, manipular al otro, competir por el amor de los hijos, hablar mal del otro y descuidar a los hijos.
Para ser capaces de afrontar los conflictos con serenidad es importante conocernos lo suficiente. Así podremos reconocer nuestro enfado sin dejar que el odio domine nuestras acciones y dañe nuestras relaciones.
¿Quiénes son hijos invisibles?
No se trata de superhéroes. Los hijos invisibles son quienes sufren la indiferencia de sus padres y de los adultos emocionalmente significativos.
La indiferencia de los padres se manifiesta por la falta de atención e interés en la vida, asuntos, sentimientos y necesidades del niño. Los padres no ven dichas situaciones por estar más ocupados viendo a otros hijos, a sí mismos o a sus propios problemas.

Existen diferentes situaciones que vuelven invisible a un niño, por ejemplo:
- Padres demasiado ocupados en sus asuntos, no pasan tiempo con su hijo y/o no prestan atención a sus necesidades.
- No cumplir una promesa.
- No tomarlo en cuenta para ningún asunto familiar.
- Enfermedad de otro hijo.
- No informarlo sobre acontecimientos en la familia que lo conciernen directamente.
- Ignorar sus sentimientos y/o no brindarle el apoyo que necesita.
- No mirarlo a los ojos mientras se habla con él.
- No tomar en cuenta sus ideas, comentarios, sueños, logros, errores, etc.
- Ser injusto con él y no darle y/o prohibirle lo mismo que a sus hermanos.
- Abandono de hogar de alguno de los padres.
- Muerte de uno de los hijos que provoca que los padres se olviden del que continúa vivo. Pero entonces, ¿cómo lograr que tu hijo no sea invisible? Es importante llevar a cabo las siguientes acciones: - Verlo a los ojos, mirarlo cuando te habla.
- Permitirle sesiones de abrazos y besos, sin rechazarlo y entregándose totalmente al momento.
- Ser justo.
- Hacer énfasis en lo que sí te gusta de tu hijo, en lugar de lo que no.
- Decirle: «Estoy orgulloso(a) de ti por…».
- Hacerlo visible ante el mundo: Reconocer sus limitaciones, pero no dejar de mostrar sus virtudes y grandezas.
- Cumplir las promesas que le haces.
- Defiende a tu hijo de los abusos de otros.
Resiliencia
En una investigación epidemiológica social se observó que no todas las personas sometidas a situaciones de riesgo sufrían enfermedades o padecimientos de algún tipo, sino que, por el contrario, había quienes superaban la situación y hasta surgían fortalecidos de ella.
A este fenómeno se le denomina en la actualidad resiliencia. La influencia más positiva para nuestros niños es una relación cariñosa y estrecha con un adulto significativo. Por tanto la aparición o no de esta capacidad en ellos, depende de su interacción y su entorno humano.

La resiliencia es parte del proceso evolutivo y debe ser promovido desde la niñez. Nuestras sugerencias son: 1. Brindarles amor incondicional.
2. Expresar cariño en forma verbal y física.
3. Tranquilizarlos abrazándolos, acunándolos y hablándoles con voz suave. Estimular al niño (a) a utilizar técnicas para calmarse a sí mismo (a), por ejemplo "respirar profundo y contar hasta diez".
4. Modelar conductas resilientes cuando enfrente desafíos tales como problemas interpersonales, conflictos o situaciones adversas; promover confianza, optimismo y autoestima.
5. Entregar elogios por acciones como leer un libro, hacer las tareas, completar un rompecabezas, obtener buenas calificaciones.
6. Elogiar conductas deseables, como por ejemplo, ordenar sus juguetes, comerse la comida, expresar rabia sin hacer pataleta.
7. Estimularlos para que desarrollen actividades en forma independiente, con mínima de los adultos.
8. Estimular el reconocimiento de sus propios sentimientos y los de los demás.
9. Estimular el reconocimiento de su temperamento (tímido, extrovertido, etc.) y el temperamento de los demás.
10. Exponerlo gradualmente a situaciones de adversidad, por medio de la conversación y lectura de cuentos donde se presenten situaciones difíciles.
11. Estimularlos a expresar empatía y preocupación por los demás.
12. Fomentar la comunicación, la búsqueda de ayuda y el desarrollo de habilidades de solución de problemas.
13. Ayudarlos aceptar la responsabilidad de su conducta y a entender que sus acciones tienen
Recursos para hablar con los hijos
Lo principal es ejercitar la costumbre de hablar, todos los días, ante cada situación que se va a presentar, poner palabras a lo que hacemos, a lo que sentimos, a lo que ocurre, a lo que somos, ya que los niños van aprendiendo del mundo a través de la comprensión lógica de todo lo que hace, siente, le acontece y es.
Es importante hablar en primera persona, ya que es la manera más cercana de transmitir la verdad, pues es revelador, nos hace darnos cuenta de lo que nos ocurre a nosotros mismos, y este acto genera comprensión y acercamiento.
Es necesario cuidar nuestras palabras al comunicarnos, porque en ocasiones llegan a ser contradictorias con lo que en verdad ocurre, por ejemplo, si el niño llora porque se cayó, y su mamá se acerca a decirle "no pasó nada", está invalidando la acción y la sensación del niño, lo cual puede confundirlo y por ende llorara con más fuerza. Los niños también tienen un conjunto de percepciones y sensaciones muy personales, que necesitan sean nombradas, pero para lograrlo, primero tienen que ser reconocidas como válidas. Regresando al ejemplo anterior, si el niño cae y la mamá lo consuela diciéndole "te duele mucho", las palabras encajan con la acción, ya que se nombra con exactitud lo que pasa, así que seguramente va a llorar menos porque cuenta con el reconocimiento de la palabra de mamá, que además de consolarlo construye la configuración de su pensamiento unido al sentimiento.
La ansiedad en los niños
La ansiedad es un estado psicológico normal que funciona como una señal de alarma ante peligros internos y externos. Sin embargo en ocasiones la ansiedad y los miedos llegan a alcanzar proporciones anormales que interfieren con el funcionamiento normal del niño.
La ansiedad se manifiesta con síntomas físicos, de pensamiento y conductuales, como: opresión en el pecho, sudoración, taquicardia, hiperventilación, dolores de cabeza y estomacales, fantasías de lo que puede suceder, o lo que aconteció en el pasado, inquietud, distractibilidad, inhibición y aislamiento.
La familia llega a ser fuente de ansiedad en el niño, cuando se presenta la sobreprotección, pues esta lleva el mensaje implícito de que el niño no es capaz de hacer las cosas y de que el mundo es un lugar inseguro y peligroso. Los padres son modelos importantes para el niño pues a través de ellos el niño aprende a que hay que tenerle miedo, que causa ansiedad, como se manifiesta y como se enfrenta. Los padres también pueden crear ansiedad en el hijo al sobre identificarse con él haciendo suyos los éxitos y los fracasos del niño.
El tratamiento para la ansiedad es mediante farmacoterapia y tratamiento psicológico, este último ofrece diversas opciones para el manejo asertivo de emociones y su principal objetivo es ayudar al niño a identificar y cambiar los pensamientos disfuncionales y llevarlos hasta un punto donde puedan actuar y sentir de manera sensata y racional. Es importante que los padres participen de manera activa en el tratamiento, en un primer momento que reciban la información acerca del problema de su hijo, para después otorgarles diferentes formas en que los padres pueden involucrarse en el tratamiento.
Inteligencias multiples
La teoría desarrollada por Howard Gardner está basada de la idea de que todos tenemos todas las habilidades, pero en distinta medida, y que podemos avanzar en el cultivo de las diferentes inteligencias mediante experiencias significativas.

Para Gardner, la inteligencia es la habilidad para resolver problemas en un entorno físico, social y cultural. Las inteligencias son:
* Musical: Involucra la capacidad de cantar una canción, recordar melodías, tener un buen sentido del ritmo. Componer melodías o simplemente disfrutar la música.
* Interpersonal (social). Involucra la habilidad de entender y trabajar con otras personas. También en saber reaccionar ante distintos estados de ánimo, temperamentos, motivación e intención, y es la habilidad para hacer amigos
* Espacial. Habilidad que permite al individuo ubicarse en el espacio, representarlo mentalmente, moverse con puntos de referencia internos.
* Verbal. Habilidad de usar las palabras de manera eficiente. Se puede presentar a través del canto, relatar historias, le gusta aprender palabras nuevas.
* Lógico-Matemática. Habilidad de trabajar y pensar en términos de números y de utilizar un razonamiento lógico.
* Intrapersonal Involucra la habilidad del entendimiento de sí mismo. Implica la capacidad de reflexionar acerca de las metas propias de creer en uno mismo, de reconocer talentos y limitaciones. * Naturalista. Habilidad donde se interesa todo lo que tenga que ver con la vida. Observar, clasificar, comparar.
* Kinésica-Corporal (de movimiento) Es cuando cerebro, ojos y músculos tienen una perfecta coordinación. Involucra la destreza muscular, tanto la gruesa como la fina.

Así que recuerda rodear a los niños de:
Música, elementos de construcción, libros, mucho afecto, oportunidades de observar, imitar, agrupar, explorar, clasificar, tocar, sentir, moverse, contacto con otras personas, con otros bebés, oportunidades de estar consigo mismos y oportunidades de estar al aire libre. Papá y Mamá recuerda respetar el ritmo de tu niño, a retroalimentarlo eficientemente y a descubrir, atesorar, estimular sus aptitudes, así como a estimular y equilibrar sus debilidades, así trabajaras en un terreno preventivo y sensibilizador.
Aprender a relajarse
Tanto los niños, como los adultos vivimos situaciones estresantes y es importante saber que existen muchas maneras en las cuales podemos aprender a relajarnos, es importante tomar en cuenta que:

• No existe una única forma de relajarse.
• Resultan útiles diferentes métodos de relajación en diferentes momentos.
• Es importante descubrir lo que nos funciona a nosotros.
La relajación física. Elige un lugar con temperatura agradable y silencioso, ponte en un asiento cómodo o túmbate en la cama, elige un momento en el que no te vallan a interrumpir, tensa los músculos únicamente lo suficiente para notar lo que se siente, hazlo durante 5 segundos, tensa dos veces cada grupo muscular y relájalo, después de haber tensado y relajado un grupo muscular, intenta que no se vuelvan a mover por lo menos en 5 minutos.
La respiración controlada. Haz una respiración lenta y honda durante 3 segundos, procura que el aire llegue a tu vientre, contén la respiración durante 9 segundos y a continuación expulsa el aire lentamente durante 4 segundos, mientras inspiras prueba decirte para tus adentros "relájate". Repite esta secuencia en tres ocasiones, te ayudará a recuperar el control sobre tu cuerpo y sentirte más tranquilo.
Imágenes tranquilizantes. Sólo necesitas cerrar tus ojos e imaginarte cualquier lugar en el que ya hayas estado o bien un lugar imaginario.
Imagínate el lugar y recréalo de manera que parezca lo más sosegado y pacífico que puedas. Intenta que la imagen sea tan real como puedas e involucra a tus sentidos, cuál es el clima del lugar, que sonidos existen, hay algún olor o sabor. Practica el imaginarte tu lugar relajante y cuando empieces a sentirte mal prueba "encender" la imagen y date cuenta como empiezas a relajarte.
¿Facebook para niños?
La barrera de la edad es fácil de romper en las redes, donde introducir una fecha de nacimiento falsa es tan simple como utilizar una cuenta alternativa, muchas veces la de los propios padres. Ahora parece que Facebook intentará zurcir este hueco en su lista de términos y condiciones, y trabaja en una tecnología que permita el acceso a menores de 13 años, el cual está vedado hasta el momento.
Enseñar a los niños cómo navegar seguros en línea a una edad temprana puede darles una ventaja. La solución no es prohibir, sino educar. Hay alternativas para los niños de 7 a 13 años, como el sitio "Togetherville" y "Banana Connection". En ellos se permite que tengan su privacidad para que sientan que su perfil es realmente suyo y se les da esa libertad de que los padres no necesitan estar a su lado como un policía para que ellos puedan navegar. Sin embargo, se genera un código de acceso y posteriormente los niños podrán enviar solicitudes de amistad; las cuales deberán ser aprobadas previamente por los padres del que invita. Esto se hará a través de una herramienta de control parental o una app desarrollada para móviles. Los niños podrán asociar la cuenta con su perfil en Facebook o vincularlo a su mail para recibir las notificaciones y acceder al control parental a través de la web.
Además, algunos consejos para proteger a los niños sobre el uso de sus datos personales son concientizar sobre ¿a quién se los darían? Hacerlos pensar para discernir para no usar su nombre, teléfono, dirección, fotos y vídeos personales.
En la web hay sitios con animaciones para enseñar a los niños a cuidar sus datos en la red como: "Las aventuras de Reda y Neto", a las cuales conviene echarles un vistazo y aplicarlas con los nuestros pequeños.
Padres que sobre protegen
Los padres que sobre protegen adoptan una actitud pesimista en la relación con su hijo, dejando poco o nada al criterio del niño, aunque ya tenga edad suficiente para manejar objetos sencillos. Son omnipresentes, siempre vigilantes y rápidos para advertir a sus hijos las posibles consecuencias in afortunadas de sus actos.
La raíz de la sobre protección se encuentra en la hostilidad inconsciente de asumir el papel de progenitor, lo cual genera bastante ansiedad en los padres por su posible fracaso en el ser padres y por el temor de que le suceda algo desagradable al niño, lo cual incrementara la vigilancia de sus hijos; todo esto es generalmente de manera inconsciente, es decir, los padres sobre protectores son incapaces de darse cuenta del nivel de ansiedad que manejan al relacionarse con sus hijos, lo cual termina por afectar de manera directa la relación padres-hijos creando una dependencia patológica, ansiedad y baja autoestima en los niños debido a que éstos reciben continua y simbólicamente el mensaje: "Tu no puedes, yo lo haré por ti".
Si has detectado síntomas de ansiedad, temores y baja autoestima en tus hijos, la recomendación es buscar ayuda psicológica para ellos y para ti, que ayude a sanar la relación padres- hijos, así como la autoestima y seguridad en cada uno.
Que no debes hacer si tu hijo es tímido.
-Hacer bromas sobre su timidez:

Ridiculizar al niño delante de los demás, reírnos de sus inseguridades, hablar sobre él como si no estuviera delante, son situaciones que aunque escritas parezcan muy llamativas son comportamientos muy habituales de los padres, pues no se sabe por qué es muy difícil respetar de igual manera los sentimientos de un niño que los de un adulto. Todo esto no es justo, y no demuestra con los sentimientos del niño. Debemos recordar que este comportamiento no es contra nosotros, es a pesar suyo. Aceptémosle abiertamente en sociedad con su timidez.

-Dejarlo solo:
No intenten fomentar su apertura a los demás dejándolo solo en una fiesta o en una situación llena de desconocidos aunque sean todos niños. Puede entrar en pánico y además va a seguir sin relacionarse con nadie, por que no sabe o por que le cuesta. Tu presencia física puede ser de gran ayuda para ellos. A lo mejor te necesitan ahí incluso mientras intentan iniciar una conversación con otro niño. Si les damos la seguridad de que estamos si nos necesitan es muy probable que acaben atreviéndose y si esto no ocurriera, debemos aprender a aceptarlo.

-Presionarlo:
Insistirle comparándole con otros niños o con sus hermanos o demostrarle cuanto nos decepcionan no va a servir de verdad para que tu hijo se atreva a relacionarse con seguridad en si mismo sino con miedo a lo que vas a pensar de él.
A tu hijo le cuesta relacionarse con fluidez, es su comportamiento, es parte de él, pero además tiene muchos otros valores que debemos aprender a valorar y hacer crecer de manera que entre lo que es en su conjunto y nuestro apoyo se atreva a ir dando pasos.
Niños que hablan más tienen menos berrinches.
Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Pensilvania es menos probable que los niños que desarrollan antes sus habilidades lingüísticas estallen en berrinches, esto se debería a que estos niños pueden hablar sobre sus frustraciones.
El estudio consistió en realizar un seguimiento a 120 niños, de 18 meses a 4 años de edad y se midieron sus habilidades lingüísticas y su capacidad de manejar la frustración.
Una de de las pruebas realizadas consistió en que el niño debía esperar ocho minutos antes de abrir un regalo mientras sus madres rellenaban un formulario.
En esta situación los niños usaron diversas estrategias, como buscar apoyo ("Mamá, ¿ya has acabado?" o "Me pregunto qué será") y distraerse haciendo otras cosas, como contar en voz alta o inventar una historia.
Los resultados arrojaron que los niños que contaban con mejores habilidades lingüísticas y que aprendieron a hablar más rápidamente expresaban menos enojo a los 4 años de edad que aquellos cuyas habilidades lingüísticas habían sido menores.
Los investigadores concluyeron que mejores habilidades lingüísticas pueden ayudar a los niños a expresarse verbalmente, antes que usar las otros métodos como los berrinches, para comunicar sus necesidades y a usar su imaginación para distraerse con otras cosas a fin de soportar la frustración de la espera.
¿Eres un papá helicóptero?
Se les conoce como papás helicópteros porque permanecen inmóviles en el aire alrededor de sus hijos, evitando que pase cualquier influencia externa y previendo todo peligro, los sobreprotegen y se sienten orgullosos de su nivel de compromiso.
Los papás helicóptero pueden ser fácilmente identificados, son adultos que no dejan solo al niño en ningún momento, y aún cuando su hijo ya está en edad preescolar, suelen intervenir y debatir con los educadores y directores de las escuelas sobre las decisiones o actividades que realiza su hijo, también pueden llegar a excusar al niño cuando no realiza una tarea sin justificación y no dejan que el niño tome ninguna decisión. Todos los padres tienen derecho a estar pendientes de sus hijos, ayudarlos en su desarrollo y acompañarlos en diversos procesos.
Pero otra cosa es ser un adulto que 'sobrevuela' y monitorea a su hijo todo el tiempo; ser sobreprotector, obsesivo e interventor excesivo en las diferentes áreas de la vida del niño, especialmente en sus estudios. Es decir, son adultos que no dejan que el pequeño se desenvuelva en diversas actividades, cuando ya está en capacidad de hacerlo.
Con el afán de proteger a los hijos de todo, les privan de la valiosa experiencia de equivocarse. Ser buen padre no es evitar todo posible fracaso o sufrimiento para los niños, sino apoyarlos para que enfrenten retos y los conquisten.

Si crees que estás comportándote como un papá helicóptero intenta controlarte con los siguientes consejos:
1. Haz conciencia de las limitaciones. Tienes que ser consciente de que no puedes controlar todo lo que pasa y que en muchas ocasiones no estarás presente para proteger a tu hijo, por lo tanto es necesario que él aprenda a cuidarse a sí mismo. Respeta sus talentos y sus debilidades
2. Controla las obsesiones. No intentes que tu hijo sea un ser perfecto. No esperes que siempre este totalmente pulcro, es normal que los niños en edad preescolar exploren y conozcan el mundo a través de sus sentidos, tocar diferentes texturas (Que en ocasiones los pueden ensuciar) los ayuda en su desarrollo. Tampoco quieras elegir siempre como va vestido, debes darle opciones a escoger, de esta manera el niño desarrollará autonomía y la capacidad de tomar decisiones. No lo presiones a ser el mejor de la clase o en algún deporte, anímalo a potenciar sus talentos pero no lo minimices por sus debilidades, puedes ocasionar que su autoestima se deteriore.
3. Relájate. Si tu hijo llora, se cae o comete un error, no hagas un gran drama, es normal que los niños lloren, que se caigan y se levanten, lo más importante es que tengas paciencia, que le permitas cometer errores y lo incites a volverlo a intentar, incúlcale el valor del esfuerzo, aprende a tolerar y transmítele este conocimiento al niño.
4. Disfruta. Acepta a tu hijo como es, en este momento de su desarrollo y goza tu tiempo con él. Permite que cometa sus propios errores, que sufra sus propios desengaños y que descubra y escoja sus propios gustos y amigos.Deja un poco de distancia entre tú y tu hijo para que los dos puedan respirar a gusto. Si tú confías en él y no te metes a corregir todo lo que hace, tendrá la confianza de acercarse a ti por su propia voluntad.
¿Cuál es la importancia de la estimulación temprana?
Estudios genéticos han demostrado que la inteligencia está determinada en un 80% por la herencia y en un 20% por el medio ambiente, los investigadores han descubierto que en los primeros años de vida el cerebro tiene una evolución impresionante, es aquí donde radica la importancia de una estimulación oportuna o temprana.
Desde antes de nacer, en el cerebro del niño comienza a presentarse la sinapsis, que consiste en las conexiones entre neuronas. Este proceso se prolonga hasta los seis o siete años, momento en el cual dejan de crearse estos circuitos. Durante éste tiempo algunos circuitos se atrofian y otros se regeneran, la estimulación tiene el objetivo de conseguir el mayor número de conexiones para que no se pierdan, además hace que un circuito se regenere y siga funcionando y mantenga viva a la célula.
Consideramos importante que el bebé participe en un programa de estimulación oportuna después de los 2 meses ya que antes de esto el niño se está adaptando a su nuevo mundo, su nuevo hogar, sus padres y a su ambiente. Además durante las primeras semanas de vida la cantidad de estímulos es inmensa. Hay que dar tiempo a que el bebé se adapte para después llevarlo a una asimilación gradual de un mundo más amplio y con estímulos de mayor magnitud y muy diferentes entre sí.
Si te interesa conocer más acerca de nuestros programas de estimulación temprana contáctanos a cualquiera de nuestros teléfonos 3641 7089,3641 6984 y 3813 1839 y con gusto te orientaremos sobre el curso más adecuado para tu bebé.
2 Errores comunes al educar a los niños.
1.Ser demasiado permisivos.
Cuando son pequeños, los niños no conocen los límites y somos los padres los que debemos enseñárselos, en este proceso debemos aprender a diferenciar entre las verdaderas necesidades del niño y sus caprichos. Esto resulta complicado ya que un capricho puede representar una necesidad real desde el punto de vista del niño.
Aquellos niños a los que se les da todo lo que desean pueden hacerse una concepción errónea del mundo. Crecen pensando que tienen un derecho innato a cumplir sus deseos y esto les va a ocasionar problemas graves al momento que deban enfrentarse con la realidad.
Otra posible consecuencia de educar de una manera demasiado permisiva es que el niño no aprenderá a resolver conflictos, al siempre recibir lo que quiere no aprenderá a negociar o a ganarse las cosas en base a méritos.
La excesiva permisividad suele surgir cuando los padres intentan compensar a los hijos por no pasar tiempo suficiente con ellos, o bien al ser padres primerizos que no tienen una idea clara de cómo inculcar límites a los pequeños.

2.Ser demasiado rígidos
Una educación demasiado rígida resulta tan dañina como una permisividad excesiva.
Las necesidades de los niños son complejas y requieren que los padres estén pendientes y analicen los por menores de los situaciones, es por esto que en algunas ocasiones, las reglas que un día son válidas pueden no serlo el día siguiente.
Es bueno explicarle a los niños el "por qué" de las decisiones, de este modo les resultará más sencillo entenderlas y acatarlas, aunque no estén de acuerdo. Los hijos educados con flexibilidad tienden a transformarse en adultos más seguros y abiertos que los que han sido sometidos a reglas arbitrarias y rígidas.
La clave está en imponer un orden sin ser autoritarios, esto se logra teniendo una relación estrecha con nuestros hijos, la educación, más que una serie de acciones, consiste en estar con los niños día a día.
Trabajar en equipo para educar mejor.
Un problema común que suelen tener los padres en la tarea de educar a los hijos es el ponerse de acuerdo en la actitud o conducta a tomar ante ciertos eventos: cuándo reprenderlos y cuándo no, cuándo dejarlos llorar y cuando alzarlos en brazos, cuando dejarlos salir de noche y cuando no, etc.
Normalmente uno de los padres suele ser más permisivo, mientras que el otro es más protector, pero es fundamental que se llegue a un acuerdo en la conducta a tomar frente a los hijos: Ellos necesitan percibir a sus padres unidos para poder confiar en lo que les plantean.

Algunos consejos útiles para esta clase de situaciones son:
-Dialogar sobre los puntos en los que no están de acuerdo y buscar un punto medio.
-Apoyar la decisión que tomó el otro. Si en alguna ocasión nos parece que el papá o mamá reprendió de manera inadecuada a uno de los hijos no debemos decirlo en el momento y mucho menos frente a los niños, se debe esperar a hablar el asunto en privado.
-Evitar descalificar al otro delante de los hijos. Se debe evitar a toda costa restar autoridad al otro y sobre todo decir cosas a los niños cosas que descalifiquen la conducta del otro como: "Tu papá es un gruñón" o "Tu mamá no sabe lo que hace".
-Focalizar la discusión en el tema en cuestión y no irse por las ramas. Suele ocurrir que al discutir sobre los hijos se traigan a colación otras actitudes de la pareja y se termine hablando de otras cosas sin llegar a tomar las decisiones que importan en ese momento.
Formar una nueva familia: Cuando los padres se vuelven a casar.
Para que estas nuevas relaciones y vínculos tengan un buen inicio y desarrollo se necesita una gran dosis de paciencia, comprensión y comunicación, así como un tiempo adecuado para que todas las partes puedan elaborar sus fantasías y temores. Sólo después de haber hecho un cierto recorrido podrán valorarse los efectos de la nueva situación.
Los adultos deben entender que, al principio, los niños pueden rechazar a la nueva figura, cuestionando sus atribuciones y la autoridad que se le pretende otorgar. Los niños, inconscientemente, perciben a la nueva pareja de sus padres como un rival o presunto sustituto. No hay que caer en la trampa de sus provocaciones ni presionarles para le acepten rápidamente.
Tampoco debe olvidarse que a los pequeños este cambio puede hacerles sufrir y les provoca cierta inseguridad ya que se confirma para ellos la pérdida de sus padres biológicos como pareja.
Es conveniente diferenciar los roles de cada uno de los implicados. No se trata de ponerse en el lugar del padre o la madre ya que nunca podrán ser del todo sustituidos. Es preferible tratar de potenciar y aceptar la relación con el progenitor que no vive con él, ya que tiene un lugar incuestionable dentro de su psiquismo.
Las decisiones más importantes sobre la educación del hijo deberían ser consensuadas por el padre y la madre aunque estén separados, lo que no excluye que se le deba hacer entender que ha de cumplir las normas de la nueva familia. El niño debe poder elegir el tipo de relación que desea o puede mantener con la nueva pareja de su padre o madre. Por tanto, no hay que imponerle que le llame "papá" o "mamá", ni criticarle si se dirige a él por su propio nombre.

Los pasos para introducir la nueva pareja a los hijos:
1.-¿Quién es quién? Debemos introducir esta nueva figura poco a poco en la vida de los niños, primero hablándoles de su existencia, contando anécdotas sobre la persona, así será menos sorpresivo o perturbador el siguiente paso.
2º. La Presentación: Este es el momento más temido, no sólo para los niños, también y sobre todo para la nueva pareja, que no sabe cómo reaccionarán los pequeños ante su presencia. Lo mejor es que este primer contacto no se produzca en el hogar familiar y que sea breve: desarrollando una actividad que sea gratificante para los niños.
3º. La Convivencia: Este último paso será más o menos difícil según los hijos hayan aceptado previamente a la nueva pareja. Antes de iniciar la convivencia propiamente dicha, hay que ponerse de acuerdo y delimitar claramente los límites y normas de la nueva familia que deben ser iguales para todos, sin distinciones, intentado crear un ambiente lo más relajado posible y evitando situaciones entre ambos cónyuges delante de ellos. Que cada uno sepa claramente cuál es su espacio, cama, habitación, etc.

Cuando los dos miembros de la pareja tienen hijos En el caso de que ambos tengan hijos de su relación anterior pueden agudizarse aún más ciertas cuestiones con la aparición de la rivalidad entre ellos. Por tanto:
-Hay que evitar obligar a que los niños se quieran o se conviertan en hermanos, es preferible que se vayan relacionando progresivamente y respetar sus sentimientos y opiniones.
-Es normal que cada hijo tenga más confianza con su propio progenitor, por lo menos durante los primeros tiempos, y también es positivo que tengan ciertos momentos para compartir juntos.
-Dejar que manifiesten sus celos y rabia en lugar de que traten de negarlos.
-No será extraño escuchar lamentos y quejas de ser discriminados o peor tratados que el otro hijo. Los niños que conviven con sus padres y sus nuevas parejas suelen poner más de manifiesto esta situación familiar, sobre todo en momentos de desacuerdo y enfado. De entrada, no subestiméis nunca sus quejas y escuchad atentamente sus motivos. Es importante que los niños sepan que sus demandas son atendidas, pues en esos momentos se sienten emocionalmente heridos. De este modo, percibirán que tienen un lugar específico en el nuevo esquema familiar, independientemente de las medidas que se tomen respecto a sus quejas.

Aunque todo el proceso haya ido lo mejor posible, siempre habrá que dar un tiempo para que todo el mundo se haga a la nueva situación. Algunos consejos que nos ayudarán a hacer más sencillo este proceso son:
1. No hacer comparaciones entre hijos de uno y otro cónyuge así como criticarles en público.
2. Intentar que el padre o madre que ya no viven con ellos no sean ocultados ni en el trato ni tampoco en forma de fotografías o recuerdos que se ocultan: la nueva relación no sustituye a su padre o madre biológicos.
3. Evitar toda sobreprotección sustituyéndola por aceptación, comprensión y apoyo intentando de alguna manera que sienta que a cada uno se le trata por sí mismo como es.
4. Lo ideal es intentar crear nuevos vínculos fuertes en la nueva familia tomando en la medida de lo posible las decisiones de forma conjunta, fomentado el apoyo y ayuda entre todos y manteniendo, si es factible, la relación con los padres naturales.
5. Es bueno que sigamos reservando tiempo en exclusiva tanto para nuestros hijos como para la nueva pareja.
6. Debemos dejar claro a nuestros hijos que el formar una nueva pareja no les excluye pero que tampoco pueden manejarla ni influir en ella. Es preciso explicarles que la nueva pareja no va a sustituir al otro progenitor, que sólo existe un padre o una madre y la persona nueva tendrá un papel distinto en la familia. Pero, debemos ser consecuentes con lo que decimos a los niños y, lo que es más importante, demostrárselo con hechos.
En cualquier caso, siempre debe tenerse en cuenta la realidad de los niños ya que son las personas más frágiles de todo este entramado y, si bien para los adultos encontrar un nuevo compañero/a supone la posibilidad de rehacer su vida.
Dislexia infantil.
Es una deficiencia de la lectura, la escritura y el aprendizaje. Su causa es una alteración de las zonas cerebrales que controlan el lenguaje. La dislexia infantil afecta a un 5 por ciento de los niños de 7 a 9 años, sobre todo, a los varones y se cree que tiene una base genética.
Las manifestaciones de la dislexia son muy variadas y dependen de la intensidad del trastorno y de la edad del niño, porque se pueden afectar funciones relacionadas con la memoria, el vocabulario, las áreas motrices y el habla. Sin embargo, la dislexia no está relacionada con la inteligencia del niño, aunque en la etapa preescolar se pueden observar las deficiencias significativas en el lenguaje, la motricidad, la percepción y la madurez en general, Es preciso un diagnóstico temprano para ayudar al niño oportunamente. Por ello, los padres y los educadores no deben dudar en consultar un especialista ante las primeras sospechas de dislexia.

Algunas señales que pueden indicarnos que el niño tiene dislexia son:
-Lectura lenta, trabajosa y cargada de errores.
-Ortografía deficiente.
- Uniones o separaciones incorrectas de palabras.
- Dificultades en la automatización de aprendizaje y memorización.
-Le cuesta realizar con éxito las actividades donde es necesario aplicar varias habilidades. La dislexia no se manifiesta de la misma manera ni con la misma intensidad en cada niño. Por lo tanto, la recuperación estará determinada por las características de cada niño y por el medio familiar y escolar al que pertenece. La detección temprana es la clave para su recuperación, antes de que el niño viva la experiencia del fracaso.
El niño con dislexia es capaz de aprender a leer, pero lo hará de una manera diferente, con un método distinto y un tratamiento especial, dándole estrategias y técnicas para enfrentarse a sus dificultades de lectoescritura, enseñándole diferentes habilidades que le ayuden a comprender y memorizar los textos leídos. Es importante que los padres que tengan un hijo con dislexia se pongan en manos de un profesional para que les pueda orientar de la mejor manera de ayudar a su hijo, en Úpale contamos con logopedas capacitados para ayudar al desarrollo del niño con dislexia, puedes agendar una cita de valoración a cualquiera de nuestros teléfonos.
¿Mi hijo es diestro o zurdo?
No es extraño que durante los dos o tres primeros años de vida, los niños sean ambidiestros.
Al rededor de los cuatro años, se puede detectar si un niño es zurdo o diestro. Si a esta edad el niño se sigue mostrando ambidiestro, puede ser que tenga un problema de inmadurez motriz. Sin embargo no es sino hasta los 7 u 8 años que se puede saber con certeza si es diestro o zurdo. Es en este momento cuando escoge la mano de la escritura, que marcará su lateralidad definitiva. Si el niño usa de manera preferente la mano, el pie y el ojo del mismo lado, se dice que la lateralización es pura. Si, por el contrario, es diestro de mano y pie y zurdo de ojo, hablamos de lateralidad cruzada.
Lo más importante es ayudar al pequeño a definir su lateralidad de forma correcta. A un niño que ha mostrado claramente ser zurdo, no se le puede obligar a realizar las tareas cotidianas con la mano derecha, debemos ayudarlo a desenvolverse correctamente como zurdo en todas las situaciones. Forzar la lateralidad del niño puede provocarle muchos problemas: trastornos en la escritura, dificultades en el equilibrio y la lectura, problemas con la orientación espacial, torpeza manual, tartamudez y dislexia. Un niño zurdo al que se le fuerza a comportarse como diestro estará obligado a hacer las cosas con su lado más débil, y esto le ocasionará inseguridad y la sensación de tener una deficiencia que sus mayores intentan corregir.
Aunque no se puede forzar nunca al niño, sí conviene lateralizar hacia un lado u otro a los niños que no han conseguido definirse alrededor de los cinco años (niños ambidiestros). En el caso de que el niño utilice con igual destreza la mano izquierda y la derecha, le ayudaremos a definirse hacia la derecha, ya que nuestra cultura está dispuesta mayoritariamente como diestra.
Para saber si el niño es zurdo o diestro, debes observarlo cuando realice actividades cotidianas, no solo debes fijarte en la mano con la que come o escribe, lo más fiable es observar al niño cuando realice actividades espontaneas como lanzar un balón.

También puedes fijarte en la mano, pie y ojo que utiliza cuando:
• Mira por un telescopio o por un aparato parecido.
• Tapa o destapa una botella.
• Llena un vaso.
• Lleva un objeto con cuidado (por ejemplo, un vaso lleno de agua).
• Salta sobre un pie.
• Abre un caramelo.
• Hojea un libro.
Si sospechas que el niño tiende hacia la izquierda, debes respetar esa habilidad natural y vigilar que consiga la destreza suficiente con esta parte del cuerpo, para que no sufra un retraso en el aprendizaje. En caso de que el niño necesite ayuda para fijar su lateralidad, tanto los padres como los profesores tendrán que hacerlo muy sutilmente, asegurándose que no están forzando su instinto natural.
¿Cómo lidiar con un niño muy enérgico?
Se distingue por ser muy activo y tener un carácter fuerte. Son niños totalmente normales, solo que son más de todo, sus berrinches suelen durar más, son más audaces que el resto y difícilmente pueden estar quietos. Educarlos es todo un reto, te compartimos algunos consejos que harán esta tarea más sencilla.
-Dile lo que va a ocurrir después.Todos los pequeños se ponen ansiosos cuando no saben lo que va a ocurrir, pero en los niños enérgicos ésta sensación se ve multiplicada, es por eso que necesitan que les expliques los eventos que van a suceder paso por paso.
-Habla con claridad y sé constante.Para que entienda y acate las reglas, éstas deben ser constantes y claras, por lo que es muy importante establecer y respetar límites
-Crea un entorno positivo.Entre los dos y tres años de edad se sienten motivados a hacer las cosas y siempre dicen "Yo puedo". No debes frenar esta conducta, permite que realice pequeñas actividades como vestirse solo, no importa que las cosas esté un poco desaliñadas.
-Evita los detonadores.Evita lugares donde puedas poner a tu hijo enérgico en evidencia, al momento de elegir un lugar para salir a pasear o a comer toma en cuenta que tu hijo difícilmente se podrá mantener quieto, si le cuesta trabajo adaptarse a personas extrañas no lo obligues a convivir con desconocidos o a tomarse fotografías con botargas.
-Calma sus sentidos. Ayuda a tu hijo o a calmarse cuando comience a subir el nivel de intensidad. El agua puede resultar particularmente calmante: dale un baño caliente en una noche fría, ponle una toalla fresca sobre la frente durante una tarde de verano.
-Premia su buen comportamiento. Apoya siempre sus esfuerzos con mensajes positivos. Procura nunca perder la oportunidad de alabar el comportamiento que intentas enseñarle.
-Procura no etiquetar.Lo más importante es que procures observar cómo describes a tu hijo pequeño. Usa etiquetas positivas cuando hables de él con familiares y maestros, y también ellos llegarán a ver sus virtudes. Cuanto mayor sea su autoestima, más querrá tu hijo enérgico aprender a comportarse mejor.
¿Tu hijo se muerde las uñas?
Los niños suelen tomar ciertos hábitos molestos que pueden llegar a ser dañinos con los años, entre ellos se encuentra morderse las uñas. Además de verse mal, es dañino para ellos debido a que están ingiriendo la mugre y bacterias que se encuentran debajo de las uñas y si este mal hábito se genera por años terminan por acabarse sus uñas provocando deformaciones en sus dedos.
Es importante que conozcas el motivo que origina este mal hábito. En ocasiones suele ser por estrés, inquietudes, ansiedad o simplemente ocio. Procura hablar mucho con él y anímale a que te cuente cómo le ha ido. Interesándote por sus cosas darás con el motivo de sus problemas y podrás ayudarlo.

Además de conocer el motivo de su mal hábito, te ofrecemos algunas sugerencias que te ayudarán a evitar que se muerda las uñas:
• Acuerden un código con señas para recordarle que no debe de morderse las uñas como un guiño, o tocarse la nariz, especialmente cuando se encuentren en compañía de otras personas.
• Enséñale a identificar y reconocer sus sentimientos y cómo canalizarlos.
• Procura que tu hijo duerma bien y tenga una rutina ordenada, tranquila y cómoda.
• Cuando le notes nervioso, dale algo que le mantenga las manos ocupadas, para evitar que sin darse cuenta se lleve los dedos a la boca.
• Incítalo a que practique deporte, así el ejercicio físico lo ayudará a descargar su energía y nervios.
• Felicita y reconoce cuando consiga varios días sin morderse las uñas para reforzar su autoestima.
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